¿Pecho o biberón? Un dilema de 4.000 años de antigüedad

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Antes de tomarse su permiso de maternidad, a fineales del año pasado, la parlamentaria británica Jo Swinson hizo un llamado para poner fin a la batalla campal en torno a la lactancia materna.

«Creo que hay en la sociedad en general mucha culpa sobre la paternidad y la maternidad, y sobre si uno amamanta o no, o si uno le da o no biberón a su bebé», dijo Swinson y exhortó a la gente a respetar las decisiones de los otros.

Lo cierto es que ésta es una decisión que tiene una larga historia.

Desde que hay bebés en el mundo ha habido madres que amamantan a sus hijos, aportándoles así nutrientes básicos y esenciales.

Y también ha habido bebés que han sido alimentados por biberones, cuando sus madres no han podido darles el pecho.

«Se habla de una era de oro en la que todo el mundo daba el pecho, y esa época nunca existió», dice Suzanne Barston, autora de «Biberones: Cómo la forma en que alimentamos a los bebés ha terminado definiendo la maternidad y por qué no debería ser así».

Durante siglos, cuando una madre moría en el parto o no podía amamantar, la lactancia quedaba a cargo de una nodriza, aunque había otras que optaban por darle mamadera.

«Hay evidencia arqueológica que llega hasta la antigüedad de la existencia de distintas clases de biberones y otros métodos de alimentación alternativos», señala Ellie Lee, directora del Centro de Estudios Culturales sobre el Rol de los Padres de la Universidad de Kent, en Reino Unido.

En ese entonces, como ahora, la lactancia no era siempre una opción.

«Si una mujer tuvo un parto difícil, si se enfermó luego, si no tiene leche o si tiene un absceso… son muchas las razones de salud que pueden hacer que una madre no esté en capacidad de amamantar», explica Nora Doyle, profesora invitada de la Universidad de Carolina del Norte, en Estados Unidos.

Es más, dice Lee, «siempre ha habido madres que trabajan». Y esto incluye a las nodrizas también, que dejan generalmente a sus propios hijos en la casa para alimentar a los bebés de otras mujeres más privilegiadas

Fuente

Kate Dailey

BBC

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