Cárcel de hasta 526 años a responsables de explosión en Guatemala

Notimex – La justicia guatemalteca condenó con penas de hasta 526 años de prisión a pandilleros, por el caso de una bomba que hace tres años estalló en un autobús de pasajeros y causó nueve muertos, informaron hoy fuentes judiciales.

Un tribunal capitalino impuso penas de entre 14 y 526 años de prisión a seis pandilleros, encontrados culpables de hacer estallar una bomba de fabricación casera en un camión de pasajeros de una ruta entre la capital y un municipio vecino.

En el atentado con explosivos ocurrido el 3 de enero de 2011 murieron nueve pasajeros, incluidas una madre y sus tres hijos, y ocho resultaron heridos. En Guatemala, la ley fija una pena máxima de 50 años de prisión.

El supuesto jefe de la pandilla que perpetró el atentado, Carlos Humberto Ramírez Escobar, alias “El güero”, fue condenado a 526 años de prisión por las nueve muertes y los delitos de asociación ilícita, incendio agravado y atentado.

El pandillero identificado como Danilo Pérez Rodríguez, sentenciado a 519 años de prisión, fabricó la bomba por órdenes de Ramírez Escobar.

Fiscales del Ministerio Público (MP) presentaron pruebas que llevaron a las condenas de los “mareros (pandilleros)” y responsabilizaron del atentado con explosivos a Ramírez Escobar.

Según el MP, los pandilleros realizaron el atentado como represalia contra los empresarios de la ruta de transporte público de pasajeros que se negaron a pagar extorsión.

Doménica Isabel Carrera Hernández, alias “La paquetona”, quien se encargó de colocar el explosivo en el interior del bus que se encontraba lleno de pasajeros, recibió una pena de 517 años y cuatro meses de cárcel.

Los integrantes de la pandilla Gustavo Adolfo Pirir García, alias “El Hammer” y Eulogio Onelio Orozco Escobar, “El spawn”, cumplirán penas de 507 años y cuatro meses de prisión cada uno.

La abuela de Carrera Hernández, Elizabeth de la Cruz, fue condenada a 14 años por asociación ilícita y obstrucción extorsiva del tránsito, al comprobarse que en su cuenta personal se depositaba el dinero de las extorsiones.

En la sentencia se estableció que el atentado con explosivo fue una acción de los pandilleros para asegurarse que los empresarios del transporte siguieran con el pago de la extorsión.

“Juré que haría todo lo que estuviera a mi alcance para que la ley castigara a los culpables y he cumplido. Se dictó la condena para los que cortaron la vida de mis hijas y mi esposa”, dijo por su parte Jorge Efraín Cac.

Cac, de profesión taxista, perdió en el atentado a su esposa y a tres hijos. Manifestó su satisfacción por las condenas y reiteró su denuncia de que pandilleros lo tienen amenazado por este caso.

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