¡URGE UNA NUEVA COMISION!

MIRILLA INDISCRETA

DANILO ROCA (EDMUNDO DEANTÉS)

Fue como una maldición esparcida en el ambiente, que nos dejó acomplejados por la tiránica embestida de una organización espuria que durante doce largos años transformó al Estado guatemalteco en una caricatura de  República bananera.

Que logró atomizar todo vestigio de cohesión social, retrocediéndonos en tiempo y espacio a una etapa de confrontación radical y destructiva.

Retornar al canibalismo ideológico fue sin duda alguna, la lesión más profunda del legado de la siniestra Comisión Internacional Contra la Impunidad de Guatemala, sumada a los indicadores económicos y de desarrollo social más vergonzosos de la historia de nuestro país.

Celebrábamos una economía muy fortalecida por los avances de la integración Centroamericana, que ha logrado, que después de los Estados Unidos de América,  sea nuestro Istmo el segundo consumidor más importante por nuestro comercio intra-regional.

Ni siquiera el tratado de libre comercio con la Unión Europea, alcanzaría ese nivel de exportaciones.

Una economía fuerte, que reclamaba como futuro deseable una más justa distribución del ingreso nacional, para evitar el ensanchamiento de la brecha entre pobres y ricos.

Eliminar privilegios a quienes controlan el país con una mentalidad mercantilista ( que necesita de la complicidad y los favores del Estado para concentrar        la propiedad de los medios de producción, financieros y bienes de capital) obstaculizando de manera primitiva y feudal el acceso a una economía de libre mercado.

Un sistema capitalista que sentara las bases de respeto a la propiedad privada como opción para todos, estimulada por un régimen de oportunidades,  especialmente para  los emprendedores, pequeños propietarios, pequeña empresa, asociaciones de producción y consumo organizadas para beneficio de la comunidad, cooperativas conviviendo de manera orgánica con la mediana y gran empresa como motores fundamentales de una economía basada en la seguridad jurídica de los contratos, reglas de competencia claras, respetadas y establecidas en una legislación liviana que permita y estimule el emprendimiento universal.

Toda esa gama latente de ideales y oportunidades, abortadas por una intervención que trastrocó los valores de nuestra nacionalidad, atropelló la soberanía y rompió nuestra institucionalidad.

Pero un monstruo de esa magnitud no muere con la rúbrica valiente de un Presidente que con paciencia y determinación pudo dominar el instinto del poder para rendirse al cumplimiento de una obligación impuesta y heredada que lo ató de manos frente a la imposición de los designios extranjeros.

A la luz de semejante reto, resulta injusto no reconocer que logró capar al monstruo para evitar su reproducción devastadora.

Ese es el mérito irrebatible del Presidente Morales, en medio de las limitaciones de un campo de batalla lleno de minas sembradas sistemáticamente por las huestes extranjeras, que desde su primer día de gestión. intentaron por todos los medios ponerle fin a su mandato.

Ya escribiré en su momento, el frustrado Golpe de Estado, planeado para efectuarse el domingo 6 de enero de este año, basado en la desobediencia progresiva de las fuerzas policíacas, que retando la autoridad jerárquica del ejecutivo, por un corto tiempo, ignoraron su obediencia y disciplina.

Aquel domingo, algunas fuerzas de Policía se cambiaron de bando y obedecieron al MP y la supuesta legalidad de una resolución espuria de la Corte de Constitucionalidad,  capturando a oficiales de migración para permitir la entrada ilegal de un funcionario de la cicig, expulsado del país, que fue admitido con la protección y custodia  ilegítima de las fuerzas de seguridad.

Aquel torcido evento presagiaba el retorno de todos los expulsados y declarados non gratos por un ejecutivo, constitucionalmente investido para hacerlo.

Afortunadamente, el mandatario reaccionó con prudencia y la efectividad de un cirujano que extirpa un tumor canceroso  antes de haga metástasis y termine por matar al enfermo y también dos de sus funcionarios que estuvieron a la altura de aquellas circunstancias desconocidas por el pueblo, que celebraba inocente en domingo, el día de Reyes.

El Ministro de Gobernación que muy hábilmente controló a sus subalternos y la Ministra de Relaciones Exteriores, que con instrucciones del Mandatario, salió la madrugada del día siguiente con la misión de dar por concluido el convenio ilegal por su origen y aprobación entre el Secretario General de las Naciones Unidas y el Gobierno de Guatemala que dio vida al engendro interventor.

La persecución a su hijo y a su hermano que como brillantemente explicara de manera reiterada el abogado Acisclo Valladares Molina nunca constituyó delito, tal y como finalmente resolvieron jueces menos contaminados al declarar en sentencia la inocencia de los imputados.

Falló de nuevo la intención de tener como rehén al presidente de una nación soberana.

¿Y los muertos declarados inocentes, después de muertos o asesinados?

¿Y las honras desparramadas en el circo mediático de este podrido remedo de revolución francesa sin guillotina pero con secuelas socialmente sanguinarias?.

¿Y las consecuencias de ingobernabilidad que nos hereda después de la manipulación cínica y descarada de un proceso electoral amañado y corrupto que será responsabilidad del sucesor reparar con las dificultades que representa legitimar un fraude?

El engendro finalmente ha sido castrado para evitar su reproducción y crecimiento infame.

Nos deja con desempleo rampante, con corrupción estructural, con una economía paralizada y una sociedad todavía aterrorizada por el recuerdo del inquisidor que no pudo evitar la mañana en el velorio del hotel, escuchar en medio de su discurso a distancia a un grupo de guatemaltecos libres que ocupando un gran espacio del auditorio les gritaban sin miedo en su cara, los reclamos que les recordaban los crímenes cometidos por los bandidos que se despedían repudiados.

Amargo final, no obstante que sea parcial, de un dinosaurio capado, que no quiere morir y como diría el ilustre poeta guatemalteco Augusto Monterroso en su célebre cuento más corto del mundo… “Cuando despertó el Dinosaurio todavía estaba allí “

 ¡… Y allí insiste en quedarse, disfrazado de diez mil maneras… pero quedarse…! ¡Infiltrarse en el nuevo gobierno… pero quedarse…!

¡Capado pero con terribles deseos de reproducirse!

¡La Organización Mundial de Naciones Unidas tiene una tremenda deuda con Guatemala… Nos tiene que demostrar que  diseñada para estimular la paz, el desarrollo y el respeto a los derechos humanos, es mucho más que la Cicig!

¡Esa deuda nos la debe pagar de alguna manera… para reparar el resentimiento que una banda de invasores de la tranquilidad de la patria, nos hicieron en su nombre!

¡El resentimiento de los guatemaltecos está confundido, no está seguro… si es en contra de la Cicig  o de las Naciones Unidas!

 ¡Ellos tienen la palabra!

Y aquellos que se asustaron con el título de este trabajo, mal interpretaron la razón de su propósito.

 Con fines ideológicos el Remhi (Recuperación de la Memoria Histórica) realizado después del conflicto armado trazó a discreción de los grupos radicales de la izquierda las líneas generales de su memoria histórica, que favoreció con creces  sus fines políticos.

Hoy es preciso y urgente crear UNA COMISIÓN DE LA VERDAD conformada por ciudadanos dignos y probos que investigue de inmediato y con detalle, todos los casos que proceso la Cicig.

ESA COMISION DE LA VERDAD, ES FUNDAMENTAL PARA REPARARÁ LA LESIONADA CONCIENCIA NACIONAL Y ESCRIBIR EN LA HISTORIA PATRIA AHORA SÍ … ¡NUNCA MÁS!

SEÑOR PRESIDENTE TIENE LA PALABRA…

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