Los Estados Unidos de Guatemala

Edmundo Deantes – ROCA

En Centro América, que allá por 1824 constituía La Federación Centroamericana, hoy se empeña en destruir el Sistema de la Integración (Sica) y toda una estructura Institucional que ha costado, sangre, sudor y lágrimas.

Y otro territorio que en alguna oportunidad se conoció como la Capitanía General del reino, denominada Guatemala, se empeña de manera furiosa e irredenta en constituir una nueva entidad geopolítica denominada Estados Unidos de Guatemala.

Lo interesante del experimento es que todo este aparato político administrativo, se instala en la zona uno de la ciudad de Guatemala, y en el arrebatado experimento suicida, siembra el desconcierto de sus habitantes empujándolos nuevamente a una confrontación que tiene un triste antecedente.

El llamado Enfrentamiento Armado Interno, que no fue otra cosa, que una lucha fratricida, que tenía como bandera los intereses geoestratégicos de las dos potencias más poderosas de la tierra.

La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas URSS y los Estados Unidos de América, que de formidables aliados en la segunda guerra mundial, en contra la Alemania Nazi, una vez triunfadores, se dieron a la tarea ideológica de dominar el resto del mundo.

Cada cual, defendiendo su ideología, intereses estratégicos, políticos, económicos y militares. Que terminaron en nombre del comunismo y anticomunismo, por sustituir la guerra de dos enemigos poderosos luchando en territorio ajeno, matándonos nosotros, que hasta hoy no terminamos de entender, que en los dos casos pusimos los muertos, como auténticos Tontos Útiles de dos potencias que temían hacerse la guerra directamente.

Hoy, la Unión Soviética convertida en la poderosa Rusia, igual que China, disputan la hegemonía capitalista a los Estados Unidos de América, procurando socios capitalistas en América latina, en tanto una facción política de los Estados Unidos, vean que contradicción, con gran influencia y poder en esta zona geopolítica, apuesta a instalar con sus antiguos enemigos, un régimen más parecido al socialista que a su propio modelo capitalista. Insensible a nuestra incredulidad, que vemos como los mejores aliados de los izquierdistas guatemaltecos, están instalados en las oficinas oficiales, del imperio, empujando a sus contrarios ideológicos, para que tomen el poder en Guatemala.

Un Presidente conservador no ha podido moderar la influencia en el Departamento de Estado de los representantes de la administración anterior, que consideran que Guatemala, debiera experimentar un modelo socialistoide, dirigido por sus extraños sirvientes incondicionales, que de enemigos en la guerra, son ahora dóciles instrumentos, que por llegar al poder, igual repudian a Ortega que a Maduro, aplicando la maniobra oportunista de que el fin justifica los medios, propiciando la destrucción del aparato productivo, para entregar nuestros recursos a extranjeros que tienen intereses marcados en los nuestros que incrustados como joyas inexploradas en nuestros subsuelo, los vende-patrias están dispuestos a entregarlos, con todo y su Partida de Nacimiento para que los adopten como esclavos.

En ese escenario dramático, en el Centro Histórico de la antigua ciudad de Guatemala, se han instalado las sedes de las capitales de los Estados Unidos de Guatemala, disputándose el control político de la nación, impulsando que en lugar de una sola, nos transformemos un montón de naciones, enfrentadas y en conflicto, que facilite la instalación de un gobierno dirigido desde el exterior que les permita, apropiarse de nuestros recursos estratégicos de gran valor económico, político y militar en la disputa por el poder del mundo.

El Estado del Organismo Legislativo, ha perdido la totalidad de su representación nacional, transformado en pequeños e intrascendentes grupitos de socios para obtener solamente beneficios y perder jerarquía, funciones y dignidades.

¡Increíble! Pero permitieron que les socavaran su función legislativa, trascendente y representativa, reducidos a una oficina tramitadora de puntos resolutivos, leyes intrascendentes y presupuestos deficitarios, sometidos a una intervención insolente que los borró de las grandes decisiones.

Disminuidos al triste papel de dignatarios marginales, perseguidos, sindicados, señalados, y en constante retirada.

Olvidados por el mismo pueblo, víctimas de los poderes paralelos, de hijos privilegiados de la patria, pasaron a ser huérfanos del respeto ciudadano.

El Estado del Organismo Ejecutivo, cuya capital fue extinguida sin proceso de extinción de dominio.

Principal centro de representación simbólica del poder, al Palacio Nacional, le pusieron apellido para disminuir subliminalmente su jerarquía, adicionándole De la Cultura, que le dejó al mandatario un despacho protocolario, relegando al funcionario de más alta jerarquía y representación, a su residencia oficial, donde pernocta, despacha y ejerce el su regateada función en medio de cientos de otros funcionarios menores, que se topan con él en los corredores de un edificio que se hizo con el único propósito de alojar a la familia presidencial, quienes ahora, conviven con aquella muchedumbre, que hizo del magnífico monumento, un enorme panal de pequeñas oficinas, donde entre otros atienden el Presidente y Vicepresidente de la Nación.

Para marcar esa “confusión”, La Cicig, en calidad de interventora de la República y el Ministerio Público, disputándose el papel de ejecutores, se permitieron catear la Casa Presidencial porque “ignoraban” si era la sede de la Guardia Presidencial. De la Secretaría de Asuntos Administrativos SAAS, de las oficinas de la presidencia o vicepresidencia o cualquier otra dependencia de las que allí, apretadamente conviven.

El señor Presidente, tuvo que soportar que en la oficina que tiene arriba de sus aposentos, el Ministro de Gobernación señor Rivas, no le comunicara el allanamiento de fuerzas de seguridad bajo su mando, y resistir la humillación terrible de ver invadida la residencia oficial, por decenas de vulgares investigadores, que vieron saciados sus sueños de opio de poder ver sometido a un Presidente Constitucional.

El Palacio sin ser Palacio y la Casa Presidencial sin ser la residencia señera, prácticamente fueron escenario de la disputa del poder político de la nación de una pandilla usurpadora, frente al poder legalmente constituido.

El otro Estado del Organismo Judicial, jubilosos se transformaron en principales actores de la política, politizando la Justicia.

Mientras los políticos arrinconados, se arrepintieron de haber judicializado la política por incapacidad de mantenerla en el nivel de diálogo que reclama.

Jueces poderosos, que después de ser nombrados por los políticos, gozaron metiéndolos a la cárcel.

La venganza el humillado nombrado, elevada a política de Estado.

…Pero como alguien vendrá que de tu casa te echará, otra dependencia de justicia se constituyó en el Estado de la Corte de Constitucionalidad, que no siendo parte del tríptico republicano: Legislativo, Ejecutivo y Judicial, se arrogó todas las facultades de los tres organismos, y los hizo cautivos de sus arbitrariedades.

Soberbios y al servicio de una plataforma de poder paralelo, se colocaron en la cúspide y desde allí, tienen cautivo a todos los organismos y habitantes del país.

Desconocidos oportunistas que nunca pasaron por el filtro electoral, casi desde el anonimato histórico, disponen resoluciones inmorales, ilegales y delictuosas, que torcieron la vía democrática, representativa y soberana de Guatemala, sometiéndonos a los habitantes de nuestra extinta república, en sujetos sin derechos ni dirección, sometidos a la esclavitud de los interventores y sus infames lacayos, convirtiendo al Tribunal Supremo Electoral, en otro sicario de la Democracia.

Yo insisto que quienes están apañando todo este proceso de creación de los Estados Unidos de Guatemala, son traidores a la patria y su identidad nacional.

Tenemos la obligación histórica de reaccionar, yo lo estoy haciendo, en el escenario de la lucha cívica, editorial y política.

Debemos transformarnos en uno, en la titánica pero patriótica tarea de evitar que se consoliden Los Estados Unidos de Guatemala, y surja vigorosa de nuevo, sin traidores, interventores ni vendepatarias nuestra única y amada Guatemala.

Deja un comentario

O

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ir a la barra de herramientas