CICIG: “El Partido Patriota fue una macro empresa criminal que expolió al Estado”

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El PP, con mano dura, cabeza y corazón, fue una maquinaria que, en palabras del Comisionado Iván Velásquez, se apropió de millones de quetzales a través de dar cientos de contratos cuyos sobornos les significó más de 500 millones de quetzales y probablemente más.

Por Redacción LNG

En el 2008, Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti tenían un mal sabor de boca: perdieron la presidencia frente a  Álvaro Colom. Participarían en las próximas elecciones y esta vez no permitirían perder otra vez. Fue entonces que iniciaron un entramado para captar financiamiento abundante de carácter ilícito:

1.- El caso de las televisoras

Otto Pérez Molina vio en el magnate de la televisión, el mexicano Ángel González a su ángel proveedor para captar fondos destinados a su campaña electoral. La plata era sumamente necesaria. Pero ¿Cómo lo harían? Idearon la creación de varias empresas de cartón controladas por Roxana Baldetti. Comercial Urma, Publicmer, Publiases y Serpumer fueron esos  negocios que empezaron a recibir flujos de dinero de Radiotelevisión Guatemala S.A  y Televisiete S.A.

Ángel González vio en el “negocio” una oportunidad buena, entonces comenzó a pasar el dinero conforme avanzó la campaña.  En total se trasladaron 17 millones 679 mil  quetzales.  Los pagos se hacían de 200 mil en 200 mil, dos veces al mes. Y ¿como se justificaban los pagos? Radio Televisión Guatemala y Televisiete S.A., supuestamente vendían trabajos de impresión de manuales de funciones, uno por mes durante tres años, y también campañas publicitarias. Cuando el MP y la CICIG solicitaron copias de los manuales, no existía ni una sola de estas copias, mucho menos habían antecedentes de las campañas publicitarias.

La inversión del Ángel de los canales dio sus frutos: ya en el poder, Otto Pérez Molina benefició con pauta del gobierno a Radio Televisión Guatemala S.A., con 99 millones de quetzales y a Televisiete con más de 117 millones de quetzales. El negocio fue redondo: Otto Pérez Molina estaba en el poder y Ángel González estaba con bastante dinero.

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2.- Ocultar el origen ilícito del financiamiento electoral al TSE

El dinero ya corría de los canales 3 y 7 al Partido Patriota; eso ya estaba arreglado. Ahora había que sortear otro problema: cómo simular los aportes abultados al Tribunal Supremo Electoral. Bajo la ley, los partidos políticos tenían que entregar un informe mensual de gastos de campaña. Para ocultar las sumas millonarias en esos informes sobre el ingreso de aportaciones de los afiliados y simpatizantes, se triangularon fondos para ocultar la plata. Los informes para el tribunal eran  firmados por el encargado del órgano de fiscalización del partido, Julio César Godoy Anleu.

Mediante estas triangulaciones, al PP no solo le entró más dinero a la campaña electoral, proveniente de empresas y personas particulares, sino lo escondió mediante empresas creadas a cargo de Juan Carlos Monzón y Víctor Hugo Hernández.  En los reportes al Tribunal Supremo electoral son las empresas de Monzón y  Hernández las que reiteradamente aparecen como únicas financistas.

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3.- Negocios desde la Presidencia

Ya en el poder, el Partido Patriota, con su estructura, negoció unos 450 contratos, que les significaron 500 millones de quetzales; eran ríos de dinero. Según el jefe de la CICIG, esto es solo lo que se sabe, porque no es leyenda urbana que el dinero lo manejaban hasta en costales.  La cuestión era cómo lavar bien el dinero. Para ello crearon tres grupos principales de lavado:

a) Empresas Pantalla: estas no son de cartón, son reales. Tienen actividad económica y se encargaron de mezclar el dinero ilícito con el lícito. Estas empresas las prestaban para adquirir bienes inmuebles. Adquirían créditos en cuenta corriente y también hipotecas, es decir con hipotecas también blanqueaban la plata.

El encargado de esto era Julio Aldana Franco, quien se encargó de obtener el dinero para el Banco de Desarrollo Rural, Banrural, quien ya no quería enfocarse en los clientes pequeños sino quería los grandes. También se utilizaron hasta tarjetas de crédito. El otro banco que captó dinero también fue GyT Continental. No se descartan otras entidades bancarias. Quienes tienen orden de captura son los banqueros Fernando Peña, presidente de Banrural y Flavio Montenegro, gerente general de GyT Continental.

b) Empresas de Papel: estas sí eran inexistentes. Generaban facturación falsa sin ninguna actividad económica, sus recursos los canalizan a través de los bancos con el fín de obtener bienes inmuebles. Estas empresas falsas eran Grupo Estrella dirigida por Salvador Estuardo González (Eco) y otro grupo empresarial a cargo de Juan Carlos Monzón y Víctor Hugo Hernández, un testaferro que hoy es testigo protegido y que tiene la documentación que respalda los hechos.

c) Empresa Cambista y transporte de valores: recibe el efectivo proveniente de comisiones. Ese dinero lo transfiere a los otros grupos empresariales. Este grupo empresarial estaba a cargo de Jonathan Chévez.

 

Las autoridades inmovilizaron 35 millones de quetzales de Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti además de 20 propiedades y 14 vehículos. El resto de dinero quedó en manos de los 23 capturados y de los que están prófugos.

Así finaliza la historia de un entramado que no es exclusiva del PP; los otros partidos políticos no están limpios. Todo el dinero que debería servir para los hospitales, escuelas y seguridad se fue en yates, joyas, viajes, cerrar discotecas en Miami para fiestas privadas, entre varias ofensas. Con esto la pregunta es ¿no necesitamos un verdadero cambio profundo en nuestro sistema?

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