Publicado en: Jue, Oct 26th, 2017

Como en el Titanic: distractores para no ver que se está hundiendo

En Guatemala todo el tiempo hay emergencias. No hay tregua en los sustos y noticias, y la atención de la ciudadanía va precipitadamente de un lado a otro, sin detenerse el tiempo suficiente para meditar.

Hay escándalos y situaciones extremas a granel, como la denuncia anónima y falsa de anoche sobre amenazas de ataque con bomba a los hospitales Roosevelt y San Juan de Dios; el inminente y carísimo referéndum sobre Belice; un Juez Gálvez en el centro del largo juicio de La Línea, que sirve de entretenimiento a muchos; más allanamientos y capturas masivas del MP y la CICIG; dichos y comentarios del Presidente…

Nuestra opinión

Lo que es verdaderamente importante en el país no se discute, ni se toma en cuenta para buscar soluciones. Situaciones como la carencia de escuelas, hospitales y carreteras; la falta de seguridad, extorsiones, asaltos y peligro constante para la vida de los guatemaltecos; la situación de pobreza y la falta de oportunidades que obligan a emigrar, el hecho de ocupar el noveno lugar en desigualdad en el mundo, y un largo etcétera está en silencio, nadie habla de eso.

El país se está hundiendo como el Titanic, mientras los pasajeros no se enteran ni quieren enterarse de la realidad, y prefieren dejarse entretener por las cortinas de humo para no ver lo que verdaderamente está pasando.

Ir a la barra de herramientas