Publicado en: Jue, Ene 11th, 2018

Cómo evitar consumir GMO

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A pesar de la creciente oposición y de la nueva concientización acerca de estas técnicas de producción de productos manipulados por ingenieros, más y más alimentos siguen siendo genéticamente alterados y puestos en los estantes de supermercado, muchas veces sin que lo sepamos.
La producción mundial de alimentos ha experimentado la transformación más radical de la historia desde los 1990. En tan sólo unos pocos años los alimentos transgénicos han llegado a dominar la agricultura y la estantería de los supermercados en el espacio global.
Dado que la agricultura y la alimentación son de suma importancia para la supervivencia humana, los productores de comida se han lucrado al elaborar productos genéticamente manipulados para que duren más y sean agradables al consumidor.
Sin embargo, estos productos son controversiales ya que en ratas de laboratorio se ha demostrado que sus efectos secundarios son terribles. Obesidad, tumores y cáncer, entre otras cosas, son algunos de los efectos secundarios potenciales de estos productos genéticamente manipulados.

¿Cómo saber si lo que comes tiene GMO?
Hay aproximadamente unos 10 productos que son casi 100% genéticamente manipulados en el mercado:
1. Maíz: Un 88% es GMO, muchas de las granjas estadounidenses están utilizando maíz modificado genéticamente de Monsanto. El maíz transgénico de Monsanto ha estado ligado a numerosos problemas de salud, incluyendo el aumento de peso y malformaciones de los órganos.
2. Papayas: Han sido cultivadas GMO en Hawái para el consumo desde el 1999. A pesar de que no se pueden vender a los países de la Unión Europea, son vendidas en USA y Canadá.

3. Soja: El 94% de la producción de soja USA está modificada genéticamente para resistir el herbicida llamado ‘Roundup’ producido por Monsanto.
4. Aspárteme: Es un edulcorante altamente dañino que se produce con bacterias modificadas genéticamente.
5. Calabacín y calabaza amarilla: Estas dos variedades de calabaza se modifican para que resistan los virus.
6. Calabaza amarilla: Unos 25 mil acres en USA son GMO.
7. Canola: Es uno de los aceites más manipulados que se obtiene a través de una serie de acciones químicas.
8. Azúcar: La remolacha azucarera genéticamente modificada fue introducida al mercado de Estados Unidos en 2009 y ha sido modificada por Monsanto para resistir herbicidas.
9. Productos lácteos: Una quinta parte de todas las vacas lecheras en América se bombean con estas hormonas de crecimiento humano. De hecho, la hormona rBGH de Monsanto ha sido prohibida en 27 países, pero todavía se usa en la mayoría de las vacas estadounidenses.

10. Algodón: Aproximadamente el 90% de la cosecha de USA en 2011 fue comprobada como GMO.

Según la organización GMO Foods, tres maneras de evitar los productos genéticamente modificados son las siguientes:
1. Comprueba el código de búsqueda de precios, o código de PLU, en los productos. El código de PLU para productos cultivados convencionalmente comienza con un “4” y es una cadena de cuatro números. El código de PLU para los productos modificados genéticamente se inicia con un “8” y casi siempre es de cinco números, mientras que el código de PLU de productos orgánicos se inicia con un “9” y es siempre una cadena de cinco números.
2. Examina la etiqueta de información nutricional para “maíz”, “el aceite de canola”, “soy” y “la semilla de algodón” en la sección “ingredientes”. Estos cuatro ingredientes son casi siempre modificados genéticamente.
3. Busca “GMO Free” o “100% orgánico” en las etiquetas de los alimentos.

Por: Siempre Mujer
 Foto: iStock
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