Publicado en: Lun, Ago 13th, 2018

Cómo la CC, Dionisio Gutiérrez y la CICIG hacen Guerra Judicial

“Lawfare” es una palabra acuñada recientemente – en español es “Guerra Judicial” – y significa utilizar la ley como arma de guerra; es el uso indebido de instrumentos jurídicos para fines de persecución, destrucción de imagen pública e inhabilitación de un adversario. La Guerra Judicial combina acciones aparentemente legales con una amplia cobertura de prensa para presionar al acusado y a sus familiares, con lo que queda vulnerable a cualquier acusación, con o sin prueba, y no puede reaccionar.

Así se usan los instrumentos del Lawfare: 1) el caso judicial se hace público en momentos de alto costo político para la persona o grupo. 2) Las élites que manejan la Guerra Judicial tienen control del aparato del Estado, y colocan en lugares a claves a abogados, jueces y fiscales. 3) Aunque salen a luz varios casos de corrupción, se escogen algunos para perseguir, mientras a otros los invisibilizan o los desestiman. 4) Se usan medios de comunicación masivos – dominados por las elites que mueven los hilos detrás de las operaciones – para manipular la opinión pública

Nuestra Opinión

En Guatemala la Guerra Judicial se utiliza desde hace alrededor de 25 años, pero ha sido a raíz de la llegada del Comisionado Velásquez de la CICIG, que se ve un uso amplio de la misma, la cual ha dañado gravemente la institucionalidad democrática del país. Solo basta con ver cómo las cárceles están llenas de personas a quienes se les veda el derecho al debido proceso y quedan en prisión preventiva por largo tiempo. A los amigos no se les persigue o se hace en forma mínima, mientras los adversarios o las personas elegidas como blanco de la guerra – culpables o no – son destruidos.

Esta guerra la gana quien tiene más poder político y económico; se trata de un totalitarismo judicial, ejercido por los Gutiérrez-Bosch y su grupo (quienes incluso han encontrado la forma de anular en muchos sentidos a los otros poderosos empresarios del G-8), secundados por Iván Velásquez, Comisionado de la CICIG.

Por su lado, la Corte de Constitucionalidad, en busca de inhabilitar a sus enemigos y de servir a quienes los manejan, llevan a cabo la Guerra Judicial descaradamente y sin ningún escrúpulo, con lo que están destruyendo el estado de Derecho.

No hay forma de cambiar el país y de sacudirse a los parásitos que han vivido y siguen viviendo del Estado, a menos que se lleven a cabo cambios estructurales en el sistema de justicia y en la administración pública. No tiene sentido tratar de perseguir los efectos y no las causas de lo que tanto daño hace; es necesaria la Refundación del Estado: crear a Guatemala de nuevo, desde sus cimientos.

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