Publicado en: Dom, Nov 5th, 2017

Comunistas pagados por capitalistas

 Edmundo Deantés (DR)

Decidí desconectarme de algunos medios de comunicación, para descongestionar mi raciocinio crítico, de una saturación dirigida metódica e inescrupulosamente, por quienes con una desvergüenza a prueba de insultos y un absoluto desapego al derecho de los demás de pensar por cuenta propia,  se afiliaron incondicionalmente a la ingrata tarea de la desinformación colectiva.

No recibo periódicos escritos, hasta que muy pronto circule de nuevo Siglo.21,y en consecuencia me privo complacido de la andanada de manifiestos disfrazados de artículos de opinión, que no esconden su promiscua e indigna cohabitación con las consignas, que pretenden a toda costa, convencernos que la renuncia a nuestros valores nacionales, es la vía más expedita para vender a buen precio a Guatemala.

Desde luego, existen las consabidas excepciones, que confirman y justifican la regla, de aquellos a quienes les permiten realizar sus publicaciones, casi como infiltrados, para dar la apariencia de una libertad editorial, más falsa que una promesa del señor Arzobispo de nuestra metrópoli, de no opinar por inspiración o combustión espontánea.

Aislado de esa contaminación cerebral, se me tranquilizó el espíritu, continúo siendo católico sin renegar de la jerarquía, perdoné al ministro de Educación que no haya sancionado a los colegios que han comprometido el comportamiento de alumnos y padres de familia sin su consentimiento de manera arbitraria y abusiva y lo más notable y reconfortante, ha disminuido mi creciente lista de traidores a la patria.

Con la televisión me pasa algo muy parecido, cada vez más me privo de escuchar los comentarios de analistas, que con refuerzo de una tecnología que no esconden, sin que les provoque pena, recurren a sus tabletas y teléfonos celulares en busca de las instrucciones que guíen su iluminado conocimiento sobre la problemática nacional.

Con acentos extranjeros en algunos lamentables casos, que se apropian de más derechos de juzgar nuestra conducta, que el que se atribuiría el mismísimo Tecún Umán.

Me estoy volviendo experto en política española, que por lo menos, con el caso de Cataluña, me ofrece más sorpresas, que la prédica consabida de estos personajes de ocasión, que invadieron los canales de televisión, donde sus dueños,  buscando quedarse con las frecuencias de don Ángel Gonzales, son capaces de venderle el alma al Tío Sam y a cualquiera que a cambio del ofrecimiento de la anhelada frecuencia y otro suculento apoyo en efectivo, les pida a cambio, la entrega incondicional de su alfabeto editorial y mediático, que incluye su renuncia a la función de orientadores de opinión, por la de serviles peones de la intervención despojadora. Con la notable excepción de doña Karina de Rottmann

Y dispuse recurrir a la televisión internacional que cubre nuestro continente hispano en busca de consuelo.

CNN me enseñó a odiar a Maduro con toda la fuerza de mis convicciones… Y Telesur, me enseñó a odiar a CNN con igual intensidad.

Y entonces caí en una verdad que me confunde y que al igual que al resto,  nos hace indecisos en eso de odiar o respaldar, de repudiar o apoyar, entre ser amantes de la patria o traidores disfrazados de redentores.

Un concepto universal: LA CORRUPCIÓN, como caballo de Troya… lleno de extranjeros, usurpadores y traidores nacionales que han puesto al equino histórico frente al Palacio Nacional como un gigante que se ha sido vendido como monumento a la honradez y en contra de la corrupción, con sus entrañas llenas de seres ambiciosos, desarraigados y mendaces, listos para salir, como lo hicieron los griegos para invadir mediante aquel artilugio a la confiada Troya.

Lo más triste es que nuestro gobernante, ha celebrado con ingenuidad al extraño monumento y ha permitido que algunos de sus ocupantes salgan antes de tiempo y les ha conferido delicadas funciones oficiales. No obstante que cada vez que pueden, le meten zancadilla frente a la gente para que se caiga de bruces, lo ridiculizan y todos los días lo amenazan con sacarlo del Palacio, sin necesidad de que tengan que salir el resto de los enemigos de la panza del caballo.

Extraña nuestra situación don Edmundo… exclamaba Gerónimo López a quienes todos le llaman en ausencia El Apache, por la relación del nombre con el cacique estadunidense a quién le tocó soportar la confinación de sus guerreros, que sin mayores consideraciones, mucho menos respeto a sus derechos humanos, fueron empujados a reservaciones territoriales por los recién llegados a esa porción de América, representando la civilización europea.

Gerónimo como buen militar, aunque en retiro, a todo le encuentra una explicación relacionada con la guerra y al escuchar la versión del Caballo de Troya, exclamaba: -es tan grandote el animal que no me explico cómo algunos no alcanzan a verlo don Edmundo… decía con la incredulidad de un hombre convencido de aquella aparente ceguera colectiva.

Es una manipulación muy bien planeada… que no encontró oposición ni resistencia don Edmundo afirmó con seriedad Herbert Mendizábal, un agudo observador y dirigente importante de la costa sur, que impulsa la organización de los líderes de esa zona, con la certeza que la organización popular, es la única respuesta al movimiento urbano que desestabilizando al país, busca por distintas vías, polarizar a la población, para obligarnos a los ciudadanos a estar con unos o con los otros… sin ninguna otra alternativa. Dividiendo en dos bandos a la población.

¿Se da cuenta don Edmundo que la presión del poder judicial y político que controlan los intrusos, obliga a la población a integrarse con desventaja, en grupos radicalizados que invocan la ideología en lugar de sus derechos?… Haciéndonos caer en el peligroso juego de enfrentar a supuestos conservadores retrógrados frente a progresistas y honrados aliados de las aspiraciones populares que es la mentira más grande, recalcó.

¡Cuando lo que se están conculcando son derechos ciudadanos consagrados en la Constitución Política de la República… que los están destruyendo en nombre de una disfrazada lucha contra la corrupción, cuando realmente es el posicionamiento arbitrario de una pequeña facción política, con respaldo extranjero!

¡Los derechos ciudadanos son sagrados y no patrimonio de ninguna ideología, que como todos sabemos, plantean desde distintas visiones los fines de la sociedad, del individuo o del Estado!

Pero los derechos consolidados a través de los siglos por los seres humanos, son hechos jurídicos concretos y definibles, más allá de visiones utópicas o irrealizables… y constituyen la base de sustentación del estado de derecho y el régimen de legalidad, que esta facción cuya beligerancia ha sido impuesta de manera dictatorial, ilegítima e inconsultada, están aplastando todos los días.

¡No son anticomunistas frente a los comunistas! Aunque de buena fe y con singular valor, aquellos que se oponen a la tesis sostenida por los marxistas más radicales, reaccionen con vehemencia frente a semejante posibilidad ideológica, antihistórica y totalmente extemporánea, contra la cual han estado dispuestos a ofrendar su vida… -hizo lo que consideraba Herbert, una obligada aclaración-

Somos los guatemaltecos y sus derechos don Edmundo –subrayó– en contra de un grupúsculo de usurpadores que se han apropiado de las decisiones judiciales y muchas de gobierno, consideradas en las circunstancias actuales como las más importantes del Estado guatemalteco.

Situación que cada vez con más fuerza, está provocando la reacción del pueblo ofendido y desfalcado, que rechaza por ilegítima, esa abusiva intervención en las funciones del Estado.

Y observen por curiosidad don Edmundo… a quienes  supuestamente inciden en nuestras preocupaciones internas –terció  Guillermo Pellecer, presidente de los Constituyentes, que frente a la inexplicable pasividad del Congreso, se preparan para defender sus funciones y están dispuestos a presentar acciones judiciales para hacer prevalecer los postulados de la Constitución de la República… ante  la intromisión sistemática, siguiendo la agenda interventora de la Corte de Constitucionalidad.

Vea usted Don Edmundo –insistía en llamarnos la atención… lo que está en juego, en este episodio infame en que metieron a Guatemala, son en el fondo intereses económicos relacionados con el control global de mundo financiero, que quieren sustituir a unos por otros protagonistas de la economía mundial, interesados en el control de nuestros recursos estratégicos, soliviantando la paz interior y ofreciéndose como patrocinadores de un cambio social que nos está empujando hacia el pasado.

¡Y no me vaya a decir usted que el multimillonario señor Soros… padre putativo de toda esa claque de comunicadores que han contado con su inconmensurable fortuna para desestabilizar al país, es el padre mundial de la justicia social!

Como sus incondicionales subalternos, estos traficantes de su pluma y su conciencia, disfrazados a veces de socios para despistar, han consentido y apañado impulsar una agenda para sustituir el régimen de control financiero del país, por otro que seguramente favorecería con descaro, los intereses de los que aspiran a situarse como nuevos dueños del país –desveló lo que parecía más una trama económica de despojo, que una lucha por la justicia social y erradicación de la corrupción en Guatemala.

¡Estos hijos o entenados del Ché…  me lucen como izquierdistas con etiqueta de supermercado… con precio para quién los compre!

¡Hacerlos representantes de una corriente ideológica que puede confundir a los sectores populares, es una concesión que no merecen los mercaderes ideológicos que subsisten con dólares y devalúan los quetzales!

¡Estos no tienen ideología… tienen ambición de poder y sed de venganza únicamente!

Ponerlos a la cabeza de las aspiraciones de las causas populares, es condenar a esos pueblos a caer en el mercado de la demagogia que la pagan capitalistas extranjeros, dándoles el poder que nunca han conquistado y la posibilidad de sentirse dictadores, sin tener la legitimidad del respaldo democrático que exigen los procesos eleccionarios.

¡Estos han hecho feria los puestos públicos que les dieron influencias y poderes extranjeros…! Dejando al descubierto, afortunadamente, como actuarían si lo obtuvieran de verdad.

¡Despóticos, corruptos, abusivos, intransigentes, servidores incondicionales de sus patrocinadores!

¡Los vemos serviles con los interventores…! ¡Insolentes con los nacionales…! ¡Arbitrarios para imponer sus decisiones… dóciles para acatar las instrucciones…! ¡Besamanos de quienes ofenden la dignidad nacional… ejecutores eficientes para lastimar a los ofendidos y furiosos ciudadanos! ¡Traidores al pabellón nacional… listos a enarbolar cualquier bandera aunque parezca pañuelo…! ¡ Así son… los supuestos ideólogos con precio de barata… Verdugos del Quetzal, para rendirle culto a cualquier pajarraco!

¡Hay que descubrirlos…! ¡Hay que denunciarlos…! ¡Que hagan feria los puestos públicos… será finalmente responsabilidad del presidente! ¡Que hagan pedazos al país… esa si será responsabilidad nuestra!

Quieren entregar el país a otros financistas extranjeros que pretenden el control de nuestros recursos estratégicos para colocarlos en el mercado mundial… ¡Esa es su ideología…!  ¡ Esa su verdadera misión…! ¡Ese fue el precio que les pagaron por sus gritos y por entregar la soberanía del país!

¡La corrupción que practican sin sanción, es un plus a su salario, por eso la hacen descaradamente en los cargos públicos que ostentan con grosera altanería!

¡Libres de polvo y paja… esas extras! fíjese don Edmundo -me afirmaba Leonardo Rosales, agudo observador ciudadano… -que en el ministerio de la sobrina, que se lo devolvió con desprecio al presidente, se han encontrado operaciones fraudulentas de gran volumen, de millones de quetzales… que no hacen causa en ninguna investigación seria y desde luego sin ninguna consecuencia-

Se tiene que develar toda esa pantomima de honradez, plagada de corrupción y de lucha por los pobres… financiada por intereses extranjeros.

La trampa que nos quieren hacer creer… que será una lucha de anticomunistas frente a los comunistas, tiene que aclararse de una vez por todas –continuó su apreciación.

Son camaradas financiados por el capitalismo extranjero y depredador… vendiendo una guerra ideológica cuyo reto con gran arrojo han respondido los amigos de la democracia y la libertad, como que fuera una guerra en contra de Lenin o Marx… –y no es así apreciado don Edmundo.

Estos tramposos… son capaces de disfrazarse de cualquier cosa: De promotores sociales, de líderes de luchas de género, de defensores de la naturaleza, de patrocinadores de la reivindicación de la mujer, del niño, de los ancianos, de la biodiversidad, de las epidemias, de los rábanos y los ratones… de cualquier grupo que les de acceso al financiamiento internacional de la agenda que esté de moda.

Así lo han hecho todo el tiempo, enquistados, desde que fueron desplazados por la paz, en la supuesta cooperación internacional, para vivir con holgura y mucho pisto, a costa de la ingenuidad de un pueblo, que con tal de mantener sus valores y aspiraciones, no dudaría en retornar a la guerra.

Si pueden arrastrar a los ingenuos en un movimiento que les garantice poder y plata no tendrán empacho en levantar cualquier bandera a la par de la de los Estados Unidos de América… No dudarán en hacer fila buscando la bendición de la embajada y puestos en el gobierno que les permitan comprar y usar vehículos blindados al por mayor, contratar a discreción a sus camaradas para que les hagan la upa en las redes sociales, continuó.

¡Tener amenazado al presidente y a sus acobardados colaboradores con echarlos de mala manera…! ¡Presionar hasta la intolerancia las decisiones judiciales para imponer el terror de la sanción penal…! ¡Hacer del organismo legislativo… un dócil procesador de leyes que garantice la intrascendencia y sometimiento de sus funciones, mientras los meten presos uno por uno! ¡Y reinar en nombre de la decencia, haciendo uso de toda la corrupción que se les ha permitido usufructuar!

–Pero si eso es tan evidente, cual puede ser la solución, intervino nuevamente Herbert tratando de explorar una salida.

–En primer lugar, fortalecer la actividad política para desactivar la pretensión de defenestrar al presidente y al gobierno, comenzó la propuesta –¡Con igual energía denunciar al grupo usurpador que se encuentra en el gobierno como lo que son: Corruptos disfrazados de decentes, siendo y actuando como corruptos. Evitar que levanten la bandera de defensores del pueblo, cuando han sido todo el tiempo sanguijuelas de los fondos públicos obtenidos a costa del dolor y la sangre de la población que ellos mismos provocaron!

¡Los grupos que defienden la institucionalidad, la democracia, la libertad y el Estado de Derecho deben exigir que saquen del Gobierno a esos representantes de intereses extranjeros! ¡Protegidos por esos capitales, para que vociferen y defiendan como revolucionarios los intereses económicos de quienes se quieren apoderar de las riquezas de nuestro país en nombre de los intereses populares…!

¡Mentira que debe denunciarse con frenético nacionalismo!, finalizó sus recomendaciones.

Yo, particularmente… de momento resistiéndome a ser envenenado por los medios de comunicación, defensores oficiosos de los intereses y personajes extranjeros. Triste muestra de la inmoralidad informativa de estos tiempos… por lo que seguiré con mi asepsia informativa

Observando con gran esperanza… si somos capaces de prenderle fuego a ese Caballo de Troya con todo y los invasores en la panza, para impedir el asalto al Palacio Nacional.

Yo, pondría un calendario gigante en el Parque Central, nombre que me gusta más porque me evoca grandes jornadas patrióticas. Calendario que reste todos los días, los que hacen falta para la convocatoria a elecciones generales y así desanimar las continuadas intenciones golpistas.

No creer mucho en los mensajes alternativos de las redes, prostituidas por el control de los call center que desfiguran y atropellan la genuina opinión de los ciudadanos.

Y por último hacerle caso a la manzana que nos dice CNN que es una manzana y no un banano… porque es una manzana.

Y aplicarlo con la propia CNN al señor del Rincón, que cuando toca el tema de nuestro país, insiste en decirnos que es un banano lo que claramente es una manzana. ¡Viva la LIBERTAD…. De mi libertad!

Y están esas cadenas tan conscientes que son parte de una manipulación universal, que me ha llamado la atención profundamente una campaña de CNN muy sencilla pero de formidable mensaje directo y a la vez subliminal donde aparece una manzana, de un encendido color rojo, manzana que le indica al televidente: Esta es una manzana y usted sabe que es una manzana… algunos le dirán que es un banano… pero no es un banano, es una manzana. Insistirán en decirle que es un banano, pero usted tiene que saber y estar seguro que no es un banano sino una manzana, porque es una manzana.

En relación a este mensaje de CNN, no deja de conmoverme ver esa campaña de concientización para su audiencia sobre la verdad… aunque después me enfrento al señor del Rincón diciendo que la situación de Guatemala es un banano cuando todos sabemos que es una manzana.

Son las contradicciones de los manipuladores de la verdad que venden espejitos y cobran como capitalistas después de utilizar a los vende patrias, cobrándose con minas, concesiones depredadora, además del control de los recursos naturales y estratégicos, garantizar por la vía de la dominación política espuria, el sometimiento de nuestras naciones, cuando logran cambiar como ellos quieren el destino de estos pueblos, terminó su admonición.

Avisados estamos… pienso yo.  El caballo de Troya luce con todo su esplendor frente al Palacio Nacional, portando la traición en sus entrañas.

De distintas maneras se le ha alertado y aconsejado al presidente.

Dejar que esa bestia desocupe sus intestinos sobre el Palacio Nacional será su responsabilidad histórica.

Pero permitir que arruinen el país, será la nuestra y por la reacción creciente de la población… creo que no se va a permitir.

De momento, mientras la luz ilumine de nuevo la información libre de gravámenes en el país yo continuaré con mi régimen de asepsia informativa.

No obstante que el señor del Rincón insista en decirnos que es un banano… lo que todos sabemos que es una manzana.

 

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