Publicado en: Vie, Mar 9th, 2018

HACE UN AÑO LA TRAGEDIA EN “HOGARES SEGUROS” CONMOVIÓ AL MUNDO, ENLUTÓ A GUATEMALA Y NOS AVERGONZÓ 

Cuarenta niñas pagaron con su vida la indolencia de un sistema que solo sabe velar por los intereses de los poderosos, pero que no tiene conciencia social, ni los más elementales conceptos de justicia; un sistema hecho para la arbitrariedad y el abuso.
Todas las autoridades sabían lo que pasaba, las denuncia eran por cientos, las quejas por millares, pero nadie hizo nada hasta que la muerte en forma de masacre visito el plantel, quemando vivas a cuarenta niñas, las que supuestamente estaban bajo la custodia del Estado, pero que en realidad eran víctimas de un secuestro por parte de funcionarios que lucraban y negociaban con ellas, como si fueran ganado humano.

En el ejecutivo todo esto se sabía, pero nadie le puso la atención que se merecía; la señora Thelma Aldana, Fiscal General, tuvo sobre su escritorio más de diez denuncia, las cuales mandó a investigar, pero hasta dos días después de la tragedia, seguro que estas denuncias no le daban oportunidad para una conferencia de prensa en la que ella se pudiera lucir, como cuando lo hace con personajes de la cartelera de celebridades nacionales, ni le daba trofeos que exhibir, ni medallas que colgarse, en conclusión, no le dio importancia a la protección de estas niñas que eran ultrajadas y hasta prostituidas.

El flamante don Iván Velásquez de la CICIG, aunque su mandato es el de perseguir los grupos delincuenciales insertados en el Estado, tampoco le puso atención a este caso, seguramente porque a él, no le daría los réditos publicitarios a los que está acostumbrado, o quizá porque profesionalmente vio que no había necesidad de preparar testigos adecuados, ni de elaborar pruebas, pues las evidencia no requerían su peritaje ni su experiencia en estas artes.

Lo triste es que ya transcurrieron doce meses y nada ha pasado, el caso se viene olvidando y tanto las autoridades administrativas como las judiciales parece que prefieren no hablar de eso y, como se dice en buen castellano, quieren PASAR AGACHADOS.

Para el pueblo deben quedar claras dos cosas, la incapacidad administrativa del gobierno y su indolencia ante los problemas de los guatemaltecos, y la farsa de doña Thelma y don Iván, que mejor les iría en un safari en el África persiguiendo animales, que haciendo algo con la justicia en Guatemala para proteger a seres humanos.

Jorge Serrano Elías

Ir a la barra de herramientas