Publicado en: Jue, May 17th, 2018

Jesús Santrich, Gustavo Petro, Iván Velásquez, Martha Lucía Zamora, y el futuro de Colombia

Hace pocos días, caminando por las calles del Centro Histórico de Bogotá acompañado por distinguidos intelectuales de España, Uruguay, y por supuesto de Colombia, tuvimos el placer de recorrer algunas de las abundantes librerías de ésa bella ciudad antes de degustar como en otras ocasiones una parrillada paisa acompañada de un buen vino, y hacer un ejercicio de análisis sobre los últimos hechos que tienen en vilo el mal llamado Proceso de Paz colombiano.

La reciente captura de Jesús Santrich (uno de los cabecillas del Directorio de las FARC), por supuestas presiones de la DEA a las cuales el Presidente Juan Manuel Santos no tuvo más acceder y con enojo voltear incómodamente la vista, ante lo evidente, debido a las pruebas aportadas por la agencia antidrogas sobre la vinculación de este narco terrorista y allegados a él con un cartel mexicano para conspirar y efectuar un permanente trasiego de grandes cantidades de drogas, provocó que Santos muy a su pesar, presenciara como la farsa de las negociaciones efectuadas en la Habana y el encubrimiento dado al mayor cartel de drogas del mundo (las FARC), estallaba en pedazos al quedar al descubierto.

Al igual que en Guatemala en el año 1999, cuando la sociedad dijo NO mediante Consulta Popular a los mal llamados Acuerdos de Paz, impuestos posteriormente mediante subterfugios políticos por el ex Presidente Alfonzo Portillo;  en Colombia, Santos también, violando y traicionando la esencia de la democracia impuso mediante argucias políticas los mamarrachos de acuerdos habaneros dirigidos por el Partido Comunista cubano (y la inteligencia cubana por supuesto) y sus corifeos de la internacional Socialista europea, y pasaron por encima del NO expresado democráticamente en las urnas por la sociedad colombiana.

No fue sorpresa tampoco, conocer que Martha Lucía Zamora, la amiga íntima de FARCiván Velásquez Gómez, a quien trajo a Guatemala para evadir la justicia colombiana debido la persecución penal surgida de las acusaciones por montar casos espurios mediante la utilización de testigos falsos (integrante del Cartel de la Toga con FARCiván, Ángela María Buitrago, y otros más) y luego de ser asignada para dirigir la Fiscalía de la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala –CICIG-, en el departamento de Quetzaltenango; abandonó subrepticiamente su puesto y violando el contrato adquirido con la ONU a pesar de los grandes emolumentos recibidos, que siguió recibiendo (hasta que se hizo pública su deserción) con la complicidad de FARCiván; había sido nombrada Secretaria del Tribunal denominado, sarcásticamente, “Justicia Especial para la Paz” –JEP-. Y terminamos por comprender, ésta nueva fase de la conspiración direccionada a perseguir a los allegados al ex Presidente Uribe, y en el futuro cercano, a los mejores líderes militares del glorioso Ejército Colombiano.

Colombia se enfrenta a uno de los desafíos más grandes de su historia, pues en pocos días, otro terrorista vinculado a Jesús Santrich y otros especímenes como él, Gustavo Petro Urrego, (Ex Comandante Aureliano de la desparecida facción M-19) socio de FARC Iván Velásquez, Víctor Javier Velásquez Gil, Natalia Springer, Hallman Morris, y otros que saquearon la Alcaldía de Bogotá y el erario de los colombianos; corresponsable a su vez de secuestros, asesinatos (incluido el de varios niños), haber robado la espada del prócer latinoamericano Simón Bolívar, la toma y posterior masacre del Palacio de Justicia, etc. Figurará en la boleta de candidatos a la Presidencia, y según algunas encuestas, aparece en el segundo lugar en intención de voto debido a la manipulación histórica y falseo de la verdad a la que han sido sometidos muchos jóvenes en las áreas urbanas, principalmente en Bogotá, y algunos sectores campesinos de la costa y boca costa, principalmente.

La Geopolítica regional se sacudiría con fuerza, ante una posible victoria electoral de Petro (Aureliano). Es un hecho evidente que el Partido Comunista cubano, confía en sostenerse e incidir en la región mediante sus estructuras de Inteligencia Militar incrustadas en el Ejército y Estado Venezolano; y en números cada vez más crecientes, en Colombia, mediante sus propios agentes asignados a las FARC, y al ELN. Además de marxistas incrustados en la ONU como Jean Arnault, el recién llegado a Colombia, Ernesto Brunori (injerencista aliado de FARCiván y la izquierda oenegera guatemalteca), y aliados guatemaltecos como Gustavo Meoño Brenner (Comandante Manolo), actores cercanos a Edgar Gutiérrez Girón (ex cabecilla del Partido Comunista guatemalteco) y muchos otros más; según los análisis de Inteligencia Estratégica de diferentes países de la región.

La motivación es muy clara, la economía cubana se sostiene únicamente mediante el lavado de grandes cantidades de dinero obtenidas de las ventas de drogas efectuadas por el mayor cartel de drogas del Mundo (las FARC), el resguardo de sus caletas trasladadas hacia ésa dictadura caribeña, y los miles de millones de barriles de petróleo proporcionados por la cada vez más ineficiente y débil, Petróleos de Venezuela SA –PDVSA-durante muchos años, a pesar de la creciente y terrible crisis económica del régimen dirigido en sus últimos estertores por Nicolás Maduro.

Han transcurrido varios años desde que la International Bar Associatión (IBA), una ONG con sede en Inglaterra integrada por abogados de izquierda y adláteres, otorgo el premio como “uno de los mejores abogados del mundo” a FARCiván Velásquez Gómez, creando las condiciones para debilitar la institucionalidad jurídica colombiana y posteriormente la guatemalteca, mediante la tesis de una tutela jurídica internacional direccionada a posesionar a actores político jurídicos ligados a las ex fuerzas terroristas de ambos países, y otros más, en Latinoamérica. Hoy, la trama queda clara vez más clara. Recientemente, a instancias de FARCiván, la IBA intentó injerir en el proceso de selección del nuevo Fiscal General en Guatemala, para vender la idea de que el terrorista colombiano, Comisionado de la CICIG, podía y debía influir en el nombramiento de otro de sus allegados, ante la salida, hoy, 17 de mayo, de su subordinada y colaboradora, Thelma Esperanza Aldana, intentando ocultar suciedades y actos de corrupción, y violaciones al debido proceso, cometidas en contra de sus oponentes ideológicos por Aldana y su equipo cercano.

La captura de Otto Pérez Molina y su banda de corruptos, y servidores cercanos, necesaria, por cierto, fue la excusa para adelantar planes para el socavamiento de la democracia en Guatemala, intentando incrustar un Caballo de Troya para que al igual que en Colombia, la izquierda terrorista con sus diferentes actores, se haga por el poder mediante otorgamiento de cuotas, acuerdos, y subterfugios legales. Por supuesto, la axiomática corrupción de sus pares de izquierda, jamás será aceptada, mucho menos evidenciada y judicializada. La familia y servidores de FARCiván es una muestra palpable.

Queda pues, estar expectantes ante la amenaza que se esconde para el futuro de Colombia tras un manipulado Premio Nobel otorgado en forma espuria, como ya se sabe, a Juan Manuel Santos, en recompensa a la farsa de los acuerdos de la Habana. La paz es necesaria en la región, pero jamás entregando el poder en forma velada a quiénes no lo pudieron obtener mediante la agresión armada.  Las repercusiones geopolíticas que tendría un fraude que permitiera una hipotética victoria electoral de las FARC mediante su alfil Gustavo Petro, serían nefastas para el gran pueblo colombiano y para la región en su conjunto.

Guatemala de la Asunción, 17 de mayo de 2018.

Óscar Platero Trabanino.

Analista.

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