Publicado en: Mar, Ene 10th, 2017

LA TRAGEDIA DE ACATENANGO NOS MUESTRA UNA VEZ MÁS QUE SOMOS REACTIVOS Y NO PREVENTIVOS 

Una vez más, somos ejemplo de lo que es la negligencia del Estado. Seguimos siendo reactivos y para nada preventivos. Ahora resulta que las autoridades quieren hacer de todo luego de que seis personas perdieran la vida en el volcán Acatenango.
El director del INGUAT ya salió a decir que regulará el ascenso a los volcanes, que pedirá opinion de montañistas como Andrea Cardona o Jaime Viñals para que aconsejen qué medidas tomar. Sí, pero para eso tuvo que haber seis muertos. ¿Por qué no tomar precaución? ¿Por qué los cadáveres nos tienen que dar las pautas?
Este es un ejemplo de lo que sucede en diversas áreas de la vida de los guatemaltecos. En salud: en los hospitales nacionales tiene que quedarse trabado un paciente en un elevador para que arreglen los aparatos. Tiene que dejar de existir oxígeno para que el gobierno se ponga a trabajar y realizar contratos a tiempo completo. En el tema del transporte público: deben embarrancarse las camionetas y que mueran 30 y queden heridos otros 30 para que se contrate un seguro, para que se revisen llantas y frenos, y que se regulen las contrataciones de los conductores.
Estos son solo ejemplos de lo tristemente reactivos que somos, lo que nos activa son los muertos y esto no debe ser así. Nos deben activar los vivos, conservar la vida… ¿hasta cuando aprenderemos?
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