Publicado en: Dom, Abr 2nd, 2017

LO QUE URGE ES REFUNDAR, CONSTRUIRLO TODO DE NUEVO

En Guatemala la situación es caótica. Hay varios grupos que están enfrentados; la población está confundida; existe una manipulación enorme por parte de sectores de poder, y no hay un plan de nación que nos diga hacia dónde vamos. Se carece de autoridades que dirijan y que hagan lo que fueron llamadas a hacer. No hay dirigentes – en ningún sector de la sociedad – que nos den pautas. El país está en un franco abandono en todo sentido. Basta con asomarse a la situación de los hospitales y las escuelas y al caso de la falta de pasaportes, para tener una pequeña muestra de la negligencia y descuido con que se manejan las cosas.

Los procesos judiciales sufren de un amplio deterioro; la ley se aplica con todo descaro de manera selectiva, para beneficiar a personas y sectores determinados. El Congreso es un desastre, con los pocos diputados decentes que hay, atemorizados y arrinconados. En el Ejecutivo se carece totalmente de liderazgo, en todo aspecto.

La corrupción es el eje que motiva el movimiento del Estado, ¡y esto ya no puede seguir así! Guatemala no se arregla con reformas que en el pasado sólo han servido para que la plutocracia* retome el control por medio de partidos políticos que tienen a su servicio.

Necesitamos un cambio total. No una reforma que solo nos va a dar más de lo mismo, sino un cambio estructural que toque cada sector de la vida nacional, desde las instituciones de los organismos del Estado hasta la forma en la que nos relacionamos entre nosotros. Urge la refundación de la familia. Urge colocar como eje central los principios y valores que deben regir las vidas y las instituciones guatemaltecas.

(* Definición dePlutocracia: “clase social formada por las personas más ricas de un país, que goza de poder o influencia a causa de su riqueza”).

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