Publicado en: Lun, Oct 2nd, 2017

Mientras el país se hunde, ¿A qué juegan?

Óscar Platero

Hace algunos días mientras reparaba en el tráfico sobre la permanente crisis que enfrenta nuestro país, sintonizando la radio pude escuchar a dos conocidos personajes hablar sin ruborizarse, casi con autoridad moral, sobre los bonos otorgados al Presidente y otros funcionarios por el ex Ministro de la Defensa. Quienes le detractaban eran la eterna diputada, Nineth Montenegro, (Dipu Chicken) favorecida (según dicen) por el financiamiento para la formación de su partido político por Dionicio Gutiérrez, al igual (según dicen) que el desaparecido Partido Patriota (PP) y varias oenegés que actúan dentro de una estrategia a la que algunos le denominan: “La izquierda, de la derecha”.
Y que goza (según dicen) de una preciosa casa en la playa debido a los millones recibidos como “resarcimiento” por la supuesta desaparición de su esposo, y no tuvo ninguna arruga moral, por lo menos; para que su partido llevara a su hija al Parlamento Centro Americano (Parlacen) y su pareja sentimental Mario Polanco y su ONG el GAM (ahora supuestamente adalides en contra de la corrupción y expertos en “seguridad democrática”) hayan sido acusados por ex integrantes del Programa Nacional de Resarcimiento (PNR) en el año 2011 por el delito de estafa, debido a la falsificación de 10 testimonios de supuestas víctimas del Enfrentamiento Armado Interno. Y al poco tiempo, según notas de prensa, el MP pudo verificar la existencia “no sólo de los 10 casos que se incluían en la denuncia original, sino que muchos más, por lo que la fiscalía solicitó a un juzgado una orden de secuestro de los archivos del PNR, misma que fue otorgada por el juez contralor sin que actualmente en forma sospechosa el MP haya cumplido con elaborar cargos tras los años transcurridos. Además, de que éste impoluto personaje cobró aproximadamente medio millón de dólares del dinero de todos los guatemaltecos, por “el daño moral sufrido por él, ante los sufrimientos de su pareja por la supuesta desaparición de su esposo”.
La otra persona entrevistada era el Doctor Francisco Jiménez ex Ministro de Gobernación y ex Integrante del Directorio del RENAP, de quién ya se no supo más sobre la querella que efectuó en su contra la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) (CICIG) por los delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de deberes y conspiración para cometer fraude en el proceso de licitación de un contrato millonario con la empresa Easy Marketing. ¡Qué pasó con el seguimiento a la investigación por el saqueo del RENAP y la responsabilidad del Directorio?
Pensé, serán ellos los más adecuados para denunciar la corrupción o al igual que muchos oenegeros solo utilizan la necesaria lucha en contra de éste flagelo político social, como una forma de engañar a muchos incautos que la única lectura que efectúan es de medios de comunicación afines a la corriente ideológica de izquierda (a la cual pertenecen los nombrados y muchos más) y caen fácilmente en las redes de ésta red de desinformación y medias verdades.
Como soldado e historiador militar, también vilipendiado por obscuros personajes como los mencionados y otros más como ellos, afirmo que los bonos en cuestión según la Contraloría General de Cuentas son ilegales, y yo agrego, además inmorales, pues la profesión militar es una carrera profesional al servicio de la Nación, no un medio para acumular riqueza. Y no es justo ante las carencias y limitaciones extremas del personal militar y las precariedades económicas y pobreza extrema de muchos sectores, adjudicarse recursos para engordar sus bolsillos, olvidando de tajo o dando la espalda a la mística y Deontología Militar (conjunto de principios y reglas éticas), por la cual en defensa del Estado y sus instituciones murieron en combate muchos compañeros nuestros honrando nuestro juramento de servir a la Patria.
Pero, viendo con propiedad en todas direcciones, me pregunté: y los bonos “revolucionarios” de la Corte de Constitucionalidad. Los bonos y salarios extras cual más diversos, del Ministerio Público, del Organismo Judicial, de la SAT, Banco de Guatemala, Ministerio de Finanzas, etc. Son legales? Son Morales? O el empleado público debería ser transparente y dar la cara a sus empleadores, el Pueblo de Guatemala, e informar cuanto recibe en realidad bajo la mesa por sus servicios al Estado.
Ante la crisis actual que enfrenta nuestro país. ¿Por qué se oculta la viga en el ojo de cada quien y solo vemos la paja en el ojo ajeno? Obedece a una estrategia negada hasta la saciedad por los que hoy se dan baños de pureza ocultando su pasado y militancia en organizaciones guerrilleras, por ejemplo? ¿Estarán dispuestos los lobistas e integrantes de los aparatos de propaganda que integraron la URNG a confirmar su participación directa o indirecta en la estrategia para la toma del poder mediante el uso de las armas que tantas víctimas produjo. Habrán olvidado algunos de ellos actualmente enquistados en el periodismo, la docencia, las ONGS, la “academia”, etc. Que las bombas que pusieron y las armas que utilizaron ellos o a quienes apoyaban, o dirigían, tenían la “intención” y fueron diseñadas para asesinar, en éste caso a empleados del Estado y humildes ciudadanos y autoridades de pequeñas localidades del interior, así como comerciantes y empresarios?
Según el histórico ideólogo marxista italiano Antonio Gramsci: “Los sectores dominantes se organizan en Sociedad Política, la cual ejerce dominio a partir de la administración del Gobierno y el control del Estado. Y, Sociedad Civil, que es el nicho desde donde organizaciones privadas (grupos de presión, sectores religiosos, clubes, lobbies, etc.) dictan el comportamiento socialmente válido, deciden lo bueno y malo, los gustos, y “erigen la estructura legal que soporta la dominación. En otras palabras, nos inducen su ideología”.
Agrega además Gramsci que: “En las condiciones de desarrollo del capitalismo en América Latina, se requiere conquistar progresivamente espacios de poder: Economía, educación, cultura, religión, entre otros”. Y, en su opinión, la Sociedad Civil bajo el marco del capitalismo no puede ser superada sin la participación consciente del pueblo, razón por la que la lucha se desenvuelve básicamente en el plano político-ideológico-cultural”. (Fuente: Tomo 5, de “Las Batallas Por Guatemala”).
Al afirmar lo anterior, denuncio nuevamente que existen aviesas intenciones compuestas por intereses foráneos y de grupos de presión y grupos de interés (que se autodenominan “Sociedad Civil”, siguiendo los lineamientos Gramscianos para la toma del poder) tras la crisis actual que enfrenta nuestro país. Enuncio a la vez, que ningún proceso de reconciliación o dialogo nacional tendrá oportunidad de éxito, si los guatemaltecos no hablamos claro y de frente, asumiendo con propiedad nuestras posiciones personales, ideológicas, y sectoriales, sin ocultar malintencionadamente nuestro pasado. Podremos ver hacia el futuro como sociedad si actuamos sin doble moral, llamando a las cosas por su nombre y aceptando responsabilidades en la construcción de un futuro de Nación en donde no haya más cabida a las descalificaciones engaños, y montajes.
El futuro es nuestro, los chapines somos capaces y solidarios cuando dejamos por un lado las trincheras de nuestros intereses, hablando claro y de frente. Guatemala merece honestidad y sinceridad, no medias verdades.
Guatemala de la Asunción, 2 de Octubre de 2014.

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