Publicado en: Lun, Oct 9th, 2017

Novedades tecnológicas en la industria aeronáutica

Airbus está trabajando en los prototipos del carro volador autónomo y en los nuevos modelos de cajas negras que no se hunden en las profundidades del mar. Se espera que estos avances estén disponibles en el mercado en 2018 y 2019, respectivamente.

Los carros voladores ya no son una fantasía. Y los carros voladores que se manejan solos, tampoco. La imagen de una ciudad sin trancones, con automóviles paseando por los aires, como en Futurama o en La guerra de las galaxias, es una utopía que está cada vez más cerca de volverse realidad.

La semana pasada, la compañía franco-alemana Airbus Helicopters, subsidiaria del grupo Airbus, realizó con éxito la primera prueba a gran escala para comprobar la efectividad del sistema de propulsión del ‘CityAirbus’, un vehículo eléctrico y autopilotado de despegue y aterrizaje vertical que puede llevar varios pasajeros abordo y está diseñado pensando en la movilidad aérea de las ciudades del futuro.

Durante esta fase, el equipo del carro volador autónomo comprobó el rendimiento individual de cada hélice de conducción, la integración de la unidad de propulsión a escala completa y la calidad de los motores y los sistemas eléctricos.

Las conclusiones de esta demostración son esperanzadoras y sorprendentes. “CityAirbus es un vehículo de aire con pilas capaz de despegar y aterrizar verticalmente. Está diseñado para transportar hasta cuatro personas sobre mega ciudades congestionadas a destinos importantes como aeropuertos o estaciones de tren de una manera rápida, asequible y respetuosa con el medio ambiente. La innovadora configuración de cuatro hélices contribuye a la seguridad y la baja huella acústica”, aseguró la compañía a través de un comunicado de prensa.

De acuerdo con Marius Bebesel, ingeniero jefe de “City Airbus”, el sistema de propulsión eléctrica desarrollado por la empresa seguirá en proceso de prueba y perfeccionamiento hasta que comience el montaje de la demostración de vuelo a escala real que se llevará a cabo en la segunda mitad de 2018.

Después de probar el sistema eléctrico en tierra, el equipo espera que todos los motores se enciendan por primera vez en los últimos meses del próximo año. “Al principio, el avión será pilotado remotamente, más tarde un piloto de prueba estará a bordo”, aseguró Bebesel.

La velocidad del City Airbus será de 120 km/h y en un principio estará operado por un piloto que facilite la certificación y la aceptación pública, allanando el camino hacia futuras operaciones completamente autónomas.

Cajas negras flotantes

Cuando un avión cae al mar, las cajas negras que han registrado lo ocurrido se hunden de inmediato. Las posibles causas del accidente, las conversaciones de la tripulación y cualquier otro indicio que pudiera aclarar lo sucedido se pierden en el fondo del mar y es casi imposible recuperarlos.

Ante esta dificultad, la aerolínea Airbus está trabajando en una nueva generación de cajas negras, que harán parte de los aviones A350, disponibles en el mercado a finales de 2019. En caso de accidente, estas grabadoras de última tecnología, desarrolladas por las empresas L3 Technologies y la filial canadiense de Leonardo DRS, se separarán del avión a penas este comience a sumergirse.

“Después de unos pocos metros en el agua, la caja se liberará, saldrá a la superficie, flotará  y activará un sistema de detección satelital que hará mucho más fácil su búsqueda y recuperación”, anunció Blake van den Heuvel, director de programas aéreos de DRS Technologies Canadá, en una entrevista para el New York Times.

De acuerdo con la aerolínea, cada avión tendrá una caja negra fija y otra desplazable, que podrán almacenar 25 horas de voz en la cabina, dos horas más de lo que guardan en la actualidad.

Sin embargo, el futuro de este sistema está en la transmisión en vivo y en directo. Los directivos de la compañía reconocen que el próximo paso será una caja negra que emita video y audio desde el avión a una central de almacenamiento en tierra. Algo así como un  streaming que permita el seguimiento minuto a minuto y en tiempo real de cualquier inconveniente que ponga en riesgo la seguridad de los pasajeros.

La única limitación que impide que este mecanismo se lleve a la realidad es que en muchas zonas del espacio aéreo todavía no hay señal de banda ancha o de Wi-fi. Pero este inconveniente, también está cerca de resolverse.

Una alianza entre OneWeb y Airbus, firmada hace tres meses, tiene como propósito construir una constelación de 900 naves satélites ubicadas en la órbita baja terrestre que den acceso a Internet a barcos, aviones, y otros vehículos que no puedan usar una conexión fija.

La idea a corto plazo, según los voceros de las empresas, es montar los primeros diez satélites piloto y dejarlos listos para su lanzamiento en el primer trimestre de 2018. “Después de haber sido sometidos a un amplio conjunto de pruebas, los primeros 10 satélites pilotos construidos en Toulouse serán los primeros de la flota de OneWeb en llegar al espacio”, aseguró el comunicado conjunto.

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