Publicado en: Mar, Abr 3rd, 2018

Peligroso efecto de la comida chatarra: la inflamación

¿Sabías que la inflamación es uno de los efectos peligrosos que tiene el consumo de comida chatarra? 

La vida constantemente dinámica de nuestros días y la necesidad de hacerlo “todo rápido” nos ha llevado a olvidarnos de las normas esenciales que nuestras madres y nuestras abuelas solían utilizar a la hora de comer: alimentos hechos en casa, sin pesticidas, adheridos artificiales o genéticamente modificados.

Desafortunadamente, en esta época más personas dependen de alimentos chatarra y de la cocina rápida, los cuales contienen azúcar refinada, aditivos, sal y ácidos grasos no saludables. Estos alimentos tienden a causar inflamación corporal. La inflamación (del Latín inflammare, que significa encender fuego) es la manera en la cual el sistema inmunitario responde a los invasores como los virus y las bacterias, explica la Fundación de Artritis.

En este proceso, distintas clases de glóbulos blancos viajan en la sangre hasta el lugar de la infección, y una vez allí, solicitan más glóbulos blancos, los cuales eliminan la infección. Cuando la infección o amenaza desaparece, la inflamación se disipa.

Si el cuerpo se inflama por causas diversas a los virus y las bacterias, tales como la comida chatarra, piensa que se debe “desintoxicar” de estos elementos extraños y entonces continúa con su propio tratamiento. En otras palabras, la inflamación nunca se va, convirtiéndose en lo que se llama inflamación crónica. Esta es bastante difícil de tratar puesto que generalmente no te das cuenta de que la tienes hasta que algo en tu organismo comienza a fallar. Cuando la inflamación tiene inicio y empieza a viajar en el torrente sanguíneo sin curarse, produce efectos dañinos en todo el cuerpo.

Los estudios demuestran que la inflamación crónica es la raíz de numerosas enfermedades, aquellas en las que se hace obvia, como la artritis reumatoide y en las que no, como el alzhéimer, el cáncer, la arteriosclerosis, problemas en las válvulas del corazón, diabetes, fatiga crónica, obesidad y cansancio en general.

Tú puedes evitar o reducir una inflamación crónica agregando más comidas frescas a tu dieta, como las ensaladas y frutas las cuales contienen vitaminas y nutrientes que purifican el cuerpo.  Aumenta el consumo de pescado, nueces, aceite de oliva y legumbres. Toma más agua y por supuesto, duerme unas 7 u 8 horas diarias, deja descansar a tu cuerpo  y controla el estrés.

Fuente Revista Siempre Mujer
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Foto: iStock
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