Publicado en: Mie, Feb 7th, 2018

“PODER CONSTITUYENTE ORIGINARIO”

Hugo R. Rivera

La ausencia de políticas sociales integrales de un plan de gobierno: económicas, de justicia y seguridad, legislativas, de finanzas, de tributación, de participación democrática electoral más allá de la representación partidista, constituye el origen que permite el modus operandi de las cepas que actualmente se disputan el control del gobierno del Estado de Guatemala.

Para los guatemaltecos de a pie, con grandes dificultades de movilización, información y formación, creemos que la democracia electoral es todo; que votar cada 4 años nos convierte en “ciudadanos responsables”.

No imaginamos que los gobiernos obedecen a un patrón interno y sus ramificaciones y a otro global, que tanto las políticas de economía,  social, laboral y de producción son impuestas por otros gobiernos internacionales. La cepa interna de carácter feudal actual y sus ramificaciones, representadas en el comercio, los bancos, la industria –CACIF legalizada-; compiten actualmente con otra cepa de poder económico pretendiente de ejercer ad eternum  el gobierno, esta cepa que también está en el comercio, en el sector financiero y en la industria –CACIF NO LEGALIZADA, traficantes y  contrabandistas-; ambos casos pertenecen a sistemas globales, a redes y carteles que controlan la economía mundial.

Aquellas cepas, enriquecen a sus fundadores y colaboradores, dando la apariencia de un disenso democrático y “natural”, al que la población en general debe dar su aval y respaldo a través del voto. Se ve pasar cada proceso sin que la población reciba en reciprocidad beneficios básicos, como educación, trabajo, salud, seguridad, libertad.

Los disidentes de aquel sistema desigual, creemos que el estado está cojo, (fallido) que mal distribuye beneficios vitales y que es necesario Refundarlo. Para tal objeto, la condición pacífica es cambiar la actual Constitución de la República, que la conjunción de esfuerzos ciudadanos en tal sentido la debe encabezar el poder constituyente originario –el pueblo-; que cada esfuerzo es útil y necesario, para instar y exigir al organismo legislativo y al Tribunal Supremo Electoral cumplir con el mandato de la actual Constitución, observando la legislación respectiva para: CONVOCAR A ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE cuyo objeto sea cambiar totalmente La Constitución de la República y refundar el Estado. Si lo hacen tendremos desarrollo político, si no, habremos evacuado la vía política/administrativa, lo que sobrevenga será responsabilidad de diputados y magistrados del TSE.

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