Publicado en: Jue, Feb 8th, 2018

¿Puedes ser adicta al azúcar?

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“Hola, mi nombre es Ana y soy azurcólica”… Es poco probable que hayas escuchado una frase como esta, pero, aunque no se ha creado todavía una organización equivalente a Alcohólicos Anónimos para quienes tienen dependencia a los dulces de cualquier tipo, el consumo excesivo de edulcorantes se compara frecuentemente con la adicción a las drogas. Hasta hace poco la comparación se hacía sin sólidos fundamentos científicos, pero la situación ha cambiado tanto con las tecnologías modernas que ahora se puede medir la actividad cerebral en diferentes situaciones.

Recientemente una publicación del Instituto de Fisiología Clínica reveló que mientras más obesas eran las personas, menor era su sensibilidad a la dopamina, algo similar a lo que sucede en los adictos a las drogas y al alcohol. La dopamina es un neurotransmisor que tiene, entre otras funciones, la de regular la motivación y las recompensas, por lo que se asocia con el placer: nos impulsa a querer los alimentos, el agua y el sexo, que son necesarios para sobrevivir, pero también es la que nos hace desear los estupefacientes que nos matan lentamente.

En el caso de los azúcares, la adicción no suele aparecer en su estado natural del azúcar, como se encuentra en las frutas, por ejemplo, sino cuando se separan o se sintetizan y se usan como aditivos de los alimentos. ¿Dónde acecha el peligro de la adicción al azúcar? Si leemos las etiquetas, no cabe duda de que en casi todas partes. Estos son algunos de los alimentos que pueden atentar contra tu salud y ante los que debes estar alerta:

  • Todos los refrescos y la mayoría de los jugos procesados
  • La mayoría de los cereales para desayuno.
  • Pasteles, tortas, repostería de todo tipo.
  • Barras energéticas y de chocolate, caramelos y otras golosinas.
  • Muchos alimentos procesados que no son dulces, pero contienen edulcorantes.

Para mantenerte sana y evitar la obesidad y otros males que provoca el exceso de azúcar, te recomendamos leer bien las etiquetas de los alimentos. Un buen punto de referencia son los datos de que un producto es alto en azúcar si tiene más de 15g en 100g y es bajo si contiene menos de 5g en 100g. Tampoco es aconsejable buscar una salida fácil: el jarabe de maíz de alta fructosa y los edulcorantes artificiales no son una alternativa menos peligrosa. ¿La razón? Según explica el Dr. Michael Greger, M.D., director de Public Health and Animal Agriculture de la Humane Society de los Estados Unidos, en el sitio Nutritionfacts.org, el aspartame, por ejemplo, puede provocar fibromialgia, una afección que ocasiona dolor en los músculos y cansancio. Además, el Dr. Greger, también explica que las personas que beben soda de dieta tienden a comer en exceso, en parte porque tienen la falsa sensación de que al tomar refresco de dieta están ingiriendo menos azúcar.

Si tu cuerpo “te pide” algo dulce, puedes optar por los cereales integrales, las verduras frescas, el boniato, el ñame o la calabaza en vez de recurrir a los alimentos con azúcares refinados.

 Fuente Siempre Mujer
Foto: iStock Por:
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