Publicado en: Mar, Abr 24th, 2018

RECORDEMOS NUESTRAS CLASES DE PRIMARIA, Y REFLEXIONEMOS

RECORDEMOS NUESTRAS CLASES DE PRIMARIA, Y REFLEXIONEMOS
En 1847, los guatemaltecos decidimos, con mucha sabiduría, organizarnos como República – así es que no somos monarquía ni oligarquía. ni dictadura, ni nada más. Elegimos una forma de gobierno republicana, democrática y representativa, lo que significa que, para poder funcionar y gobernarnos, cada uno delega su soberanía en personas que elige, las que pasan a formar los organismos del Estado.
 
El Ejecutivo es el administrador y ejecutor, el que lleva el timón del barco. El Legislativo (Congreso) aprueba o deroga leyes. Y el judicial interpreta las leyes, las hace respetar y las aplica. Estos tres, funcionando independientemente, hacen que un país pueda desarrollarse en paz y con bienestar para todos los ciudadanos.
 
Nuestra Opinion
 
¡Qué bien y qué lógico suena esto, pero qué mal funciona en Guatemala! El Ejecutivo es un enorme vacío de poder, con un Presidente que no toma decisiones, y nadie lleva las riendas del país, por lo que andamos sin dirección. El Legislativo solo se dedica a tranzas y mafias, y lo que menos les interesa es crear y cuidar que las reglas del juego sean sanas para todos.
 
Y el Judicial (Jueces, MP y CICIG), por medio del terror y la coacción, es el que está ejerciendo realmente el poder en lugar del Ejecutivo; no está realizando sus funciones en forma estricta y apegada a la ley, no está persiguiendo el crimen ni asegurándose de que la ley se use para proteger a los honrados y para perseguir a los delincuentes. Así, andamos sin dirección, sin reglas claras del juego y sin árbitros imparciales que cuiden que no haya abusos.
 
Si a esto añadimos que los grandes empresarios – quienes deberían ser un elemento equilibrante dentro de toda la ecuación – sólo ven por el derecho de sus narices (las cuales son muuuy largas), sin tener ningún interés por el bien común, el panorama se ve aún más desolador.
 
¿Habrá alguien que piense con amor en Guatemala, en su desarrollo?; pareciera que nadie está cumpliendo su deber, por lo que no tenemos paz, progreso ni armonía. Se la pasan politiqueando para promover sus intereses personales. Así, no solo no vamos a ninguna parte, más que a seguirnos topando contra las paredes en este callejón sin salida al que nos han llevado. En cualquier momento el país puede estallar. Se puede llegar a una confrontación que nadie sabe a dónde nos llevaría.
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