Publicado en: Mie, Jul 11th, 2018

¿Se imagina velar y enterrar a 10 de sus familiares de una sola vez?

Ese es el caso de doña Ana Julia Paz Bucu quien  veló,  en el parque de San Juan Alotenango,  y luego los  enterró en el cementerio de la comunidad. El volcán de fuego mató a sus seres queridos, pero dentro de toda esta tragedia, está el consuelo que sabe donde quedaran los cadáveres. Muchos no tendrán esa dicha.

(Por Redacción LNG)

Doña Ana Julia ve los ataúdes de sus papas, Ardelia Bucú López  y José Fernando Paz. También ve con desconsuelo a sus  seis hermanas: Allí están Maria Luisa, Marcelina, Maribel, Thelma, Catalina y Ligia Paz Bucu.  Su sobrina,  Julia Graciela Pérez  de 13 años,  yace junto a su cuñada  Yuri Marleni Tomás.  Todos vivían en San Miguel los Lotes. Doña Ana Julia no descansó hasta encontrar a su familia. Semanas atrás ya había enterrado a otros dos seres queridos.

Los vecinos se organizaron y con colectas, palas y piochas y esfuerzo físico, construyeron una especie de mausoleo de ocho metros de largo y dos de profundidad. Todos deben irse juntos, así como estuvieron en la vida antes que el volcán les arrebatara los suspiros. Doña Ana Julia en medio de su dolor, al menos sabe donde están sus familiares. Muchos no tendrán ese privilegio.

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