Publicado en: Dom, Ene 3rd, 2016

SECCIÓN: OPINIONES Y COMENTARIOS DE NUESTROS LECTORES

Por Roberto Guillermo Medina Barrientos.

cartas1

Aún suenan algunos cohetillos, los deseos de buena voluntad bailan como palabras sin sentido en los labios de mucha gente, el aroma a tamal, ponche, posadas, ron, manzanilla prendidos de nuestras fosas nasales, el rasgar de papel de regalo, sonrisas, abrazos y todo lo mediático que puede ser esta época de año, dibujada en postales navideñas que dispararon selfies, a través de la tecnología.

Una época que nos inyectan los sentimientos de arrepentimiento, perdón, amor al prójimo, reencuentro con nuestra religiosidad, llenar de balance positivo nuestra esencia de ser humano, dar, compartir. Y nuestra memoria, habrá que reiniciarla? Porque por mucho que sea mi esfuerzo no puedo dejar de tener sentimientos de odio y rencor contra la clase política, no puedo dejar de tener recelo con la gente que me rodea y no es honesta, no puedo dejar de señalar al corrupto, al ladrón, al hipócrita, al que vende la dignidad de todo un pueblo con el fin de elevar sus bienes materiales, aunque sea mi hijo, mi hermano, mi amigo cercano o mi madre.

Los nuevos números indican que en el calendario gregoriano inicia el año 2016, pero las políticas de manejo del globo terrestre siguen en las mismas manos, se continua asesinando, robando la vida a inocentes que tan solo cometen el error de estar vivos en el espacio de tierra equivocada, en el momento equivocado y gobernados por los esperpentos equivocados. Festejan el nacimiento de un Dios de amor, un pesebre humilde, según la percepción que se tenga de la creación y de quien haya tenido la varita mágica para hacer la vida, porque al final dioses hay varios, de diferentes colores, idiomas, lenguas, maneras de ser adorados, venerados y concebidos.

Época de de amor y perdón…..podría perdonarse la muerte cotidiana por falta de interés y capacidad de nuestros gobernantes que presumen ser colocados en sus puestos por voluntad divina, como justificar la desnutrición que asesina a tanto niño inocente que tan solo pudo jugar con su hambre y su dolor, como poder asimilar el asesinato que se da diariamente en los hospitales y centros de salud por falta de insumos y buena voluntad, (aunque la Constitución de la república diga que es un derecho inherente a todos los Guatemaltecos).

Cómo dar como válida la ignorancia por ausencia de letras en niños, jóvenes y ancianos que nunca tuvieron acceso a la educación ( aunque constitucionalmente sea una responsabilidad del Estado ), como percibir como un acto de amor la violencia generada por la desigualdad social, producto de la corrupción y avorazamiento hacia los bienes del Estado por la clase política ( grupo delincuencial que se agrupa ante los procesos electorales, financiado y financiando campañas a través de dinero mal habido, uniéndose transitoriamente con grupos de poder incrustados en la iglesia, ejercito, industria, crimen organizado, para poder hacer negocios, enriquecerse por medio de las necesidades del pueblo, para luego hacerse respetar y volverse intocables ante el sistema judicial, heredando el poder absoluto de defecar sobre toda una patria, que vio su dignidad dimitiendo por hacerse de las migajas que caen de la boca asquerosa de los mismos).

Ojalá que cada uno de los guatemaltecos hayamos podido abrir el mejor regalo, el que no puede comprarse en ningún centro comercial, DIGNIDAD, para poder iniciar un nuevo período de tiempo, abonando la conciencia de convertirnos en un pueblo que se hartó de tanta podredumbre, que debe ser el único timonel de sus sueños, para ir evolucionando a una sociedad más justa, que pueda llenar de amor verdadero cada uno de sus actos, el sensibilizarnos, re humanizarnos, con la capacidad de ir llenando los centros de privación de libertad con cada una de las lacras que han crecido materialmente con la dirección perversa de toda una nación.

Ir a la barra de herramientas