Publicado en: Mar, Jun 5th, 2018

Siria: los “centenares de civiles” que “la guerra de aniquilación” de Estados Unidos dejó en Raqqa, la antigua capital de Estado Islámico

Amnistía Internacional (AI) encontró pruebas de que los ataques aéreos ejecutados por la coalición liderada por Estados Unidos contra el autodenominado Estado Islámico (EI) en Raqqa, Siria, incurrieron en “potenciales crímenes de guerra”.

La organización defensora de los derechos humanos publicó este martes un informe en el que denuncia que en el proceso de liberación de la ciudad, que era controlada por EI, las fuerzas lideradas por Estados Unidos mataron a “centenares de civiles”.

Para elaborar el informe “‘Guerra de aniquilación’: Devastadores estragos en la población civil de Raqqa”, la organización no gubernamental pasó dos semanas en la ciudad, visitó 42 lugares que quedaron en ruinas tras los ataques y entrevistó a 112 testigos.

Los ataques aéreos en Raqqa, la capital de lo que Estado Islámico declaró como su califato en 2014, empezaron el 6 de junio del año pasado.

Las Fuerzas Democráticas Sirias, respaldadas por la coalición, tomaron control de la ciudad, ubicada en el norte de Siria, en octubre.

“Esfuerzos rigurosos”

“Los civiles en Raqqa han sufrido gravemente en manos de EI, pero también han estado en peligro por los desproporcionados ataques aéreos de la coalición”, indicó Kate Allen, directora de Amnistía Internacional.

Combatiente de EIDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionEI asumió el control de Raqqa en 2014 y la declaró la capital de lo que denominó como su califato.

De acuerdo con Allen, los más de 200 ataques “mataron a cientos e hirieron a miles de civiles“.

El vocero de la coalición, el coronel del ejército de Estados Unidos Sean Ryan, indicó que Allen debería “dejar las comodidades de Reino Unido” (donde se encuentra la sede principal de AI) y ver que las fuerzas están “combatiendo un enemigo que no obedece leyes, normas (ni tiene) preocupación humana”.

El militar indicó que “se hacen esfuerzos rigurosos y recopilación de inteligencia” antes de cualquier ataque para “destruir efectivamente a EI mientras se minimiza el daño a las poblaciones civiles”.

El coronel también apuntó que los militantes de EI usaron personas no combatientes como escudos “para denunciar sádicamente que la coalición había matado civiles”.

Insostenible

La organización no gubernamental asegura que su investigación ofrece “indicios convincentes de que muchos ataques de la coalición que mataron e hirieron a civiles y destruyeron viviendas e infraestructura violaron el derecho internacional humanitario“.

Calle de RaqqaDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionEl equipo de Amnistía Internacional estuvo en febrero de 2018 en Raqqa.

“Cuando es tan grande el número de civiles que mueren en un ataque tras otro, está claro que hay algo malY para empeorar aún más la tragedia, transcurrieron muchos meses y no se han investigado todavía los incidentes. Las víctimas merecen justicia”, señaló Donatella Rovera, asesora general de AI sobre respuesta a las crisis.

“La afirmación de la coalición de que su campaña aérea de precisión le permitió bombardear a Estado Islámico para expulsarlo de Raqqa causando muy pocas víctimas civiles es insostenible. En el curso de nuestra investigación sobre el terreno en Raqqa vimos un grado de destrucción que no se puede comparar con nada de lo que hemos encontrado en decenios de trabajo de comprobación de los efectos de las guerras”, señaló Rovera.

La estrategia de la aniquilación

El 28 de mayo de 2017, en una entrevista con la cadena estadounidense CBS, el secretario de Defensa de Estados Unidos, James Mattis, indicó que la misión de la coalición tenía que ser “aniquilar” EI.

RaqqaDerechos de autor de la imagenREUTERS
Image captionRaqqa quedó prácticamente en ruinas.

“Nuestra estrategia es acelerar la campaña contra EI”, indicó. “Es una amenaza para todas las naciones civilizadas”.

De acuerdo con el departamento de Defensa de Estados Unidos, la campaña contra el grupo radical en Irak y Siria había pasado “de las tácticas de desgaste a las tácticas de aniquilación“.

“Nuestra intención es que los combatientes extranjeros no sobrevivan la guerra para (que no puedan) regresar a sus casas en el norte de África, Europa, Estados Unidos, Asia, África”, señaló Mattis.

“No les vamos a permitir que lo logren. Los vamos a detener allá y desintegraremos el califato”, dijo.

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