Publicado en: Mar, Abr 26th, 2016

¿UN ACTO TERRORISTA?

Por: Leandro Olivera-Bosco 

Son varios los periodistas que participaron en nombre de Panamá
7 en total: Sol Lauria (Argentina-Panamá); Carlos Eduardo Huertas
(Colombia-Panamá); Nathan Jacaré(Colombia-Panamá) y
Rolando Rodríguez Rita Vázquez Lourdes de Obaldia y Jhon
Scott Bronstein, en representación solo de Panamá. 

Todos ellos en nombre de Panamá, han dedicado horas de su
tiempo, han viajado y han tenido encuentros durante bastante
tiempo, y por supuesto, alguien ha pagado todos esos gastos.
¿Hicieron SU trabajo? SÍ, como debe ser; investigaciones similares
han hecho caer del poder a personajes como al Presidente de los
Estados Unidos; al gobernador de New York, a la abdicación de
monarcas, y más cerca en la historia, los casos de WikiLeaks y
Snowden. 

Cada investigación ha quedado en la historia marcada como el
“caso tal o cual” y así, con su particular nombre, se recordarán para
siempre esas investigaciones. 

Es bueno que las investigaciones periodísticas den a conocer Ío
que sucede en los mundos ocultos del poder. Es positivo y
siempre lo será; estos periodistas hicieron su trabajo, pero
(siempre hay uno), en sus 5 segundos de “fama” que da Dios a cada ser humano para descubrir a su verdadero “yo”, los periodistas han demostrado su “miseria humana”. Todos sabían del nombre “Panama Papers” y ninguno hizo nada para cambiar el nombre del informe.

Ellos tenían el poder de hacerlo y no lo hicieron, su ambición les hizo ver sólo el árbol y no el bosque, les importó un bledo el futuro de su gente y su pueblo. Estos periodistas han demostrado que, en el sótano de su propia miseria, aún existía un piso más.

EI propio Colegio Nacional de Periodistas debería actuar y preguntarle “por qué” lo hicieron, por qué no defendieron el nombre de Panamá; por qué no usaron toda su fuerza para
cambiar el nombre al informe, sabiendo todo lo que le iba a costar
a Panamá, su propia Patria para algunos y la Patria que los acogió
para otros; el informe podría haber llevado mil nombres diferentes
y se hubiese logrado el mismo objetivo sin dañar a Panamá. 

La propia Fiscalía debería actuar de oficio, por traición a la patria,
no por el informe pues la prensa es libre y así debe ser siempre,
pero sí por su aprobación y beneplácito a un título como lo fue
“Panama Papers”, que ha hundido el buen trabajo de este país y
su gente. 

Pero no, nadie hace nada, al igual que estos 7 periodistas no
hicieron nada para evitarlo, sino todo lo contrario (y lo reitero),
apoyaron y promovieron el nombre del informe… y que quede muy
claro, no hablo del contenido del informe. 

Aún el pueblo panameño, es una opinión muy personal, no ha
medido fríamente el daño que le han causado estos 7 terroristas,
un daño incalculable en la economía, en el tiempo y en la
credibilidad de su gente, su sistema y sus instituciones… un daño
que ha tirado por tierra todo el trabajo que, desde el Presidente
Endara a hoy, con sus altibajos, acuerdos y desacuerdos típicos
de una República que se despertaba y se entregaba a los brazos de la democracia, había hecho con tanto esfuerzo y pagado con tantas vidas.

Al igual que los “kamikaze” de las Torres Gemelas, el Metro de
Madrid, los bares de Paris o el aeropuerto de Bruselas, estos
periodistas han atentado contra Panamá, con la diferencia de que su cobardía no les dio para inmolarse. 

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