Publicado en: Mie, Ene 10th, 2018

Usain Bolt y un nuevo paso en su sueño de ser futbolista

El atleta más importante de la historia se probará en un club alemán. Su objetivo a mediano plazo, jugar con la camiseta del Manchester United.

Mientras sus padres administraban una tienda en zona rural de Sherwood Content, Jamaica, Usain Bolt tenía un deporte como prioritario. No era el atletismo, tampoco el fútbol. El hombre que se convertiría en leyenda por correr más rápido que cualquiera jugaba al cricket con su hermano Sadeeki. “Cursaba sexto año y decía que quería ser como Brian Lara o Courtney Walsh (estrellas de esta disciplina), pero cuando conoció el atletismo lo hizo tan bien, que de inmediato se enamoró de este deporte”, dijo en su momento Darrian Bryan, que compartió colegio con el hoy en día once veces campeón mundial.

El deporte siempre ha estado presente en la existencia del mítico Rayo de Trelawny, cuya segunda afición infantil después del cricket era el balompié. Pateaba la pelota con el sueño de algún día hacerlo en Old Trafford (estadio del Manchester United). Después aprovechó las condiciones con las que nació y se convirtió en el atleta más importante de la historia, con, entre otros triunfos, ocho medallas de oro olímpicas. Bolt siempre ha expresado su amor por los colores del equipo que en la actualidad dirige el director técnico portugués José Mourinho, y en marzo empezará un camino que, espera, tenga estación en ese club.

En dos meses hará pruebas en el Borussia Dortmund, de Alemania, equipo que tiene en común la marca deportiva que lo patrocina (Puma). Si esa escuadra dice que Usain es “lo suficientemente bueno, entonces me dedicaré a ello y entrenaré muy duro”, le manifestó al Daily Expressquien se retiró del atletismo profesional de la manera más inesperada. El 12 de agosto del 2017, Bolt, de 31 años, se lesionó en la prueba de relevos de 4×100 en el Mundial de Atletismo de Londres. También había fallado en su objetivo de conseguir el oro en los 100 metros planos: se tuvo que conformar con la presea de bronce.

“Estoy nervioso. Habitualmente nunca me pongo nervioso, pero esto es diferente, estamos hablando de fútbol. Necesitará un tiempo de adaptación, pero una vez haya jugado unos partidos, me adaptaré”, expresó el ser humano que quedará en la eternidad de la memoria deportiva, el que tiene el restaurante Tracks&Records en Kingston, el que allí disfruta de partidos de fútbol, se come un jerk pork (asado de cerdo picante) y se visualiza celebrando un gol en ‘El Teatro de los Sueños’. Hasta le pidió ayuda a Alex Ferguson. Ya cumplió en las pistas y ahora espera contribuir en el césped. Sus sueños parecen no tener punto final.

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