Publicado en: Jue, Feb 1st, 2018

Y SEGUIMOS SIN TOCAR FONDO

En Guatemala, cuando creemos que ya se llegó a lo más bajo, y algo está a punto de pasar que hará que todo cambie, nos encontramos con que hay un nuevo fondo, aún más profundo, que no se ha tocado.

El volcán de Fuego en su erupción de hoy pareciera expresar el enojo de la misma naturaleza ante el sufrimiento y la confusión del pueblo.

Nuestra vida política es un caos incomprensible: un Congreso plagado de corrupción, un Ejecutivo débil que nadie sabe a dónde va, las Cortes hacen lo que les da la gana y el MP y la CICIG aplican una justicia selectiva que ha traído más dolor a los guatemaltecos. Hoy, como guinda del pastel, Joviel Acevedo suspende clases en todo el país.

¿Y a dónde se fue la moralidad, la ética, la decencia, los principios y la vergüenza? Fueron reemplazados por la intolerancia, el descaro, el abuso y la prepotencia.

Si a esto le unimos nuestros problemas ancestrales pero en aumento, de los cuales las carreteras son un símbolo, el panorama se vuelve una pesadilla descomunal de la cual no logramos despertar.

Este desastre es un abismo sin fondo, pero sí se le puede poner un tope. Es necesario buscar de todo corazón la reconciliación nacional y la refundación del Estado. El país debe ser hecho de nuevo desde sus bases, es la única oportunidad que tenemos de sobrevivencia como sociedad y como nación, para evitar que terminemos matándonos o comiéndonos todos contra todos.

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